domingo, 21 de abril de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 16

En un mundo donde no todo es lo que parece Segunda parte.
 
-¿Cual es tu nombre? -pregunté curiosa.
-Mi nombre es Elizabeth Sonnon. ¿El tuyo? -contestó ella.
-Charlot Hernández- dije.
-¿Hernández? ¿Has dicho Hernández?-preguntó incrédula.
-Si-dije un poco asustada- ¿Por que?
- Mira, fígate en la cerda de enfrente, ¿eres capaz de distinguir a una chica allí?
-Si-contesté "¿que tiene que ver eso con mi apellido?"
-Pues aquella de alli- la señaló- es tu hermana, Tracy.
-¿que? ¿Como es posible? ¿Mi hermana?
-Si, ella llegó dos días después que yo. Llevo toda mi vida aqui encerrada.
-¿Hay mas como tu y Tracy?

Ella rió amargadamente antes de contestarme con un "por supuesto"

-Cuéntame todo- le dije.

-Haber. En el mundo mágico hay tanto brujas y brujos malos como buenos. Es como la luz y la oscuridad, el sol y la luna, el bien y el mal, el yin y el yang. Todo tiene  que estar en equilibrio, pero "los Embaucadores" que son los más oscuros y malvados del mundo mágico, decidieron que querían conquistar ambos mundos: El mágico y el no mágico. Como sabía que los de la luz irían a por ellos, decidieron secuestrar a todos los brujos y brujas que encontraron que no eran de su grupo. Todo este plan empezó hace muchos años, y alguno que otro brujo de la luz intentó escapar...Sin mucho éxito. Todos los que intentaron escapar ahora están muertos. Ellos los mataron, para que no volvieran a escapar. 
>>Este sitio está muy vigilado,  miles de guardias patrullan día y noche vigilando de que todo está correcto. Ellos son los encargados de llevarnos a la otra sala, donde todos los de la luz nos reunimos para comer. Es la única libertad que tenemos. Cuando acaba la hora de comer, nos vuelven a encerrar de nuevo en nuestra habitación.Y así todos los días.                                                   ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
-Vamos, ¡levantaos! Es hora de comer -gritó uno de los guardias.

Elizabeth se levantó y juntas caminamos hasta donde estaban las rejas haciendo de puerta. Uno de los dos guardias abrió la puerta y el otro nos condució por el pasillo hasta llegar a otra habitación mas grande, donde personas comían en silencio, con una mirada triste.

Entonces la encontré. Encontré a ella. A mi hermana. 

Estaba sentada en la mesa mas próxima a nosotras, mirándonos figamente. 

-Hermana- susurré.

Y en ese momento sabía que era lo que tenía que hacer.Mientras yo corría hacia ella, Tracy se levantó de la silla y se dirijió hacia mi, sonriendo. Al llegar la una junto a la otra, nos fundimos en un abrazo. Esos que dicen más que mil palabras, que expresan lo mucho que quieres a esa persona. Esos tan mágicos, tan necesitados. Esos que explican todo.

Al separarnos, nos miramos mutuamente. Se parecía un poco a mi, pero había heredado los ojos azules de mi padre. Aún así, tenía el pelo largo y castaño de mi madre. 

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