miércoles, 24 de abril de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 17

La Fuga


Dedicado a todos mis lectores siempre fieles. Gracias 


Todo estaba listo para la escapatoria. Varios de nosotros decidimos largarnos de aqui y correr el riesgo de acabar muertos. Al menos, no sería peor que estar en este lugar encerrados, ¿verdad? Todo estaba en marcha.

Llevaba días encerrada en esa habitación, con Elizabeth de compañera y mi hermana Tracy al frente. 

Desde el primer día estuvimos hablando de como podríamos escapar y, cuando teníamos todo listo, corrimos la voz a los demás presos para que pudieran largarse con nosotros. 

Mañana sería el día que emprendíamos la fuga y estaba impaciente. Sabía que iba a ser difícil con todos los guardias vigilando, pero esperaba que el plan saliera bien. Los nervios se apoderaban de mi con solo de pensar lo poco que faltaba para intentar salir de esa jaula y al fin, ser libre de nuevo con mi hermana y mi amiga.

Deseaba tanto salir de allí... Los segundos parecían minutos. Los minutos, horas y las horas, días. ¡No podía aguantarlo más! Era insoportable. No sé como Elizabeth y Tacy aguantaron tanto tiempo aquí encerradas, sin intentar escapar. Es agobiante estar siempre en una habitación, únicamente saliendo para comer. Sin otra cosa que ver que no sea oscuridad. Todo oscuridad, nada de luz.

-Charlot, deberías dormir- me riñe Elizabeth.

Y le hago caso. El cansancio se apodera de mi en cuanto mi cuerpo cae encima de la cama.

                                                        ~~~~~~~~~~~~~~~


Me despierto y me levanto de la cama. Observo que Elizabeth está despierta y por primera vez sonríe. Me gusta su sonrisa. La hace mas tierna y cariñosa. Sus impresionantes ojos brillan de felicidad y eso me encanta.

-¡Hoy es el gran día! -dice, antes de abrazarme.
-Esperemos que todo salga bien -contesto suspirando.

Y en verdad lo espero. Ayer no dormí mucho pensando en lo que hoy iba a pasar. Si nos pillan... Montones de gente morirá y todo por culpa mía. Eso no me lo perdonaría nunca.

-Claro que saldrá bien- me anima ella.
-¿Cuanto falta para que todo empiece? -pregunto.

Ella miró su reloj antes de contestarme con "media hora".

Ahora no había marcha atrás. Solo esperaba que todo saliera como estaba planeado, sin ningún herido ni muerto.

25 minutos después, observé como mi hermana estaba inquieta, como yo. No podía parar de pensar que algo malo podía pasar y que todos moriríamos por mi culpa.

Y entonces, un grito inundó todas las celdas. Esa era la señal.

Algunos de los guardias miraron dentro de todas las celdas, abriendo la puerta. Entonces, yo corrí hacia el guardia, propinándole un golpe en su estómago, haciendo que el guardia se agachara y rodeara con sus fuertes brazos su estómago. Rápidamente, Elizabeth le quitó las llaves y las dos salimos corriendo. Solo nos paramos para encerrar al guardia dentro y observar a nuestro alrededor:  Miles de brujos de la luz salían triunfantes de su celda.

Entonces, por el fondo del pasillo observé como guardias llegaban para empezar a combatir con los de la luz. No nos iban a dejar escapar sin antes pelear.

Miré alrededor y observé como mi hermana era atacada por un guardia 2 veces mayor que ella. Salí en su ayuda.

Después de derribar la mayoría de los guardias, todos los brujos anteriormente encerrados empezamos a correr hacia la salida. Pero otro grupo de guardias aparecieron. No se rendían tan fácilmente.

Luchaba contra un guardia  mientras que a mi lado estaba Elizabeth luchando contra otro. El guardia contra que el luchaba fue a por ella, pero ella lo esquivó.  Elizabeth atacó.. Y dió en el blanco. Sonreí mientras vi al guardia desplomarse en el suelo. Ella me vió y sonrió, pero su sonrisa se esfumó y se transformó en una cara de horror  ¿Cual era el motivo? Pero pronto lo descubrí. 

Un dolor intenso se formó en mi pierna. Inconsciente de mis actos, llevé mi mano a mi pierna y noté un líquido. Asustada, bajé mi cabeza para ver que mi pierna tenía un gran corte. Levanté la vista y vi al causante de ello. El guardia rió fuertemente. Pero yo, rápida y astuta, ataqué y acerté. El guardia cayó en el suelo.

Pero no todo acababa ahí. Más guardias aparecían por el pasillo.

Me giré para seguir peleando cuando lo vi... Vi el causante de que ahora estuviera aqui encerrada. Vi a Mark 

lunes, 22 de abril de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capítulo 10

Secreto ocultos

-Cuídamelo, por favor -le dijo Emily.
-Por supuesto. Puede ir tranquila -respondió Roxy.

Era viernes y Emily se iba de viaje con su otra compañera Rosalie. Tardarían una semana en volver y el problema es que Dake estaba enfermo. ÇSu gripe cada vez iba a peor, pero Emily no podía perder esa oportunidad, asi, que le pidió ayuda a Roxy, quien aceptó cuidar de su hijo para que se fuera ella tranquila.

Después de que Emily se despidiera de Roxu y Yúlian, se fué con su amiga dejando a Roxy al cargo.

Ella rápidamente pasó por toda la casa, mirando como Yúlian volvía a la habitación de los  juegos. Después, fue hacia la habitación donde Dake reposaba en su cama, tapado para no coger frío.

-¿Como te encuentras? -le preguntó.
-Igual -contestó el con voz ronca.
-¿Quieres algo de comer? -volvió a decir.
-No, gracias.
-Tienes que comer, Dake- le aconsejó- estás enfermo.
-Pero, ¿tu sabes cocinar? preguntó un curioso Dake.

Ella rió.

-Pues claro -le dijo- en mi casa solo estamos Yúlian y yo. ¿Crees que Yúlian cocina o que?
-Vaya, no lo sabía.
-Dake, hay tantas cosas que no sabes de mi...
-Y que quiero saber... -continuó diciendo él.
-Lo siento, hoy no será el dia. Además todos tenemos secretos ocultos, ¿no?

"Y tanto" pensó él "si tu supieras..." Pero no dijo nada. En cambio, decidió cambiar de tema. No le gustaba por donde iba esa conversación

-Entonces, ¿que me vas a preparar?

Eso funcionó. Desvió a Roxy de lo que anteriormente hablaba.

-No te lo voy a decir -le dijo, contenta de que comiera- espera y verás.

Y así ella salió de la habitación. Decidida a impresionar al enfermo con sus dotes culinarios. Entró en la habitación y se puso manos a la obra.


El timbre sonó y Roxy salió de donde estaba para ir hacia la puerta. Al abrirla, se encontró a dos hombres musculosos y rapados. Con miles de tatuajes que cubrían sus brazos. Ella se fijó en un en particular. Cubría el brazo derecho de los dos hombres. Era una serpiente, que se enroscaba al rededor de todo el brazo hasta el hombro. Le sonaba ese tatuaje...

-Queremos hablar con Dake -dijo un de ellos.

Su voz era grabe y  profunda, tanto, que intimidaba al más valiente. Pero ella ni se inmutó.

-Está enfermo. Hoy no puede atenderlos, lo siento. Vuelvan otro día.
-Espera, muchacha. Avísale que estamos aqui. Dile si puede atendernos -ahora era el otro hombre quien hablaba.

-Claro -contestó ella.

Volvió a la habitación de Dake, quien al verla sonrió, mientras comía el plato que ella había preparado una hora antes.

-Dake, afuera hay unos hombres que preguntan por ti -le dijo ella.

La sonrisa de Dake se fue, tan rápido como había empezado.

-Déjales pasar, Roxy -su voz ahora adquiría un tono de mandato. 

Ahora Dake estaba muy serio. Demasiado serio.

"¿Quienes son esos hombres?" se preguntaba ella a si misma, mientras los dejaba pasar.

Pero, ¿que iba a saber ella?

domingo, 21 de abril de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 16

En un mundo donde no todo es lo que parece Segunda parte.
 
-¿Cual es tu nombre? -pregunté curiosa.
-Mi nombre es Elizabeth Sonnon. ¿El tuyo? -contestó ella.
-Charlot Hernández- dije.
-¿Hernández? ¿Has dicho Hernández?-preguntó incrédula.
-Si-dije un poco asustada- ¿Por que?
- Mira, fígate en la cerda de enfrente, ¿eres capaz de distinguir a una chica allí?
-Si-contesté "¿que tiene que ver eso con mi apellido?"
-Pues aquella de alli- la señaló- es tu hermana, Tracy.
-¿que? ¿Como es posible? ¿Mi hermana?
-Si, ella llegó dos días después que yo. Llevo toda mi vida aqui encerrada.
-¿Hay mas como tu y Tracy?

Ella rió amargadamente antes de contestarme con un "por supuesto"

-Cuéntame todo- le dije.

-Haber. En el mundo mágico hay tanto brujas y brujos malos como buenos. Es como la luz y la oscuridad, el sol y la luna, el bien y el mal, el yin y el yang. Todo tiene  que estar en equilibrio, pero "los Embaucadores" que son los más oscuros y malvados del mundo mágico, decidieron que querían conquistar ambos mundos: El mágico y el no mágico. Como sabía que los de la luz irían a por ellos, decidieron secuestrar a todos los brujos y brujas que encontraron que no eran de su grupo. Todo este plan empezó hace muchos años, y alguno que otro brujo de la luz intentó escapar...Sin mucho éxito. Todos los que intentaron escapar ahora están muertos. Ellos los mataron, para que no volvieran a escapar. 
>>Este sitio está muy vigilado,  miles de guardias patrullan día y noche vigilando de que todo está correcto. Ellos son los encargados de llevarnos a la otra sala, donde todos los de la luz nos reunimos para comer. Es la única libertad que tenemos. Cuando acaba la hora de comer, nos vuelven a encerrar de nuevo en nuestra habitación.Y así todos los días.                                                   ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
-Vamos, ¡levantaos! Es hora de comer -gritó uno de los guardias.

Elizabeth se levantó y juntas caminamos hasta donde estaban las rejas haciendo de puerta. Uno de los dos guardias abrió la puerta y el otro nos condució por el pasillo hasta llegar a otra habitación mas grande, donde personas comían en silencio, con una mirada triste.

Entonces la encontré. Encontré a ella. A mi hermana. 

Estaba sentada en la mesa mas próxima a nosotras, mirándonos figamente. 

-Hermana- susurré.

Y en ese momento sabía que era lo que tenía que hacer.Mientras yo corría hacia ella, Tracy se levantó de la silla y se dirijió hacia mi, sonriendo. Al llegar la una junto a la otra, nos fundimos en un abrazo. Esos que dicen más que mil palabras, que expresan lo mucho que quieres a esa persona. Esos tan mágicos, tan necesitados. Esos que explican todo.

Al separarnos, nos miramos mutuamente. Se parecía un poco a mi, pero había heredado los ojos azules de mi padre. Aún así, tenía el pelo largo y castaño de mi madre. 

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 16

En un mundo donde no todo es lo que parece. Primera parte

Me desperté sobresaltada. Ayer recuerdo pasar el resto del día con Mark, mirando películas hasta quedarme dormida.

Estaba asustada, hoy no era un día más. Era ESE día.

Mark entró en la habitación y puso la bandeja que traía a mi lado y, después de decir que era para mi y que al acabar me vistiera, salió de la habitación para dejarme sola, como yo le había pedido. Me tenía que tranquilizar. "No me va a pasar nada mientras estuviera con Mark, ¿verdad?" me preguntaba a mi misma mientras comía el desayuno.
Las dudas asaltaron mi cabeza. "¿Y si a Mark le pasa algo?" "¿Y si todo sale mal?" "¿Y si...?" 

Dejé mis dudas a un lado para concentrarme en coger algo para vestirme. Estaba tan aterrada por lo que podía pasar... Bajé al salón ya vestida y encontré  a Mark tumbado en el sofá, con la mirada el algún punto del techo, perdido en sus pensamientos.

Me acerqué lentamente a él, pero no me notó. Al llegar a su lado se giró, me vio y con una débil sonrisa forzada se levantó y agarró mi mano susurrando un "vamos".

Salimos de la casa agarrados de la mano. Me montó en su coche, un Seat leon cupra rojo. Condució en silencio, atento a la carretera en todo momento. No estaba segura si pasaron minutos o horas hasta que aparcó. Estaba demasiado asustada como para prestar atención al tiempo que había pasado encerrada al coche. 

Un mal presentimiento me acechaba, pero lo ignoré, intentando tranquilizarme. 

Salimos del coche en silencio. Pasamos por varias zonas hasta llegar a lo que parecía una casa abandonada. Las pareces estaban llenas de musgo, que con el tiempo creió hasta apoderarse de toda la casa. En el momento en el que llegamos a la puerta, él se giró para mirarme. Sus ojos transmitían amor, cariño y arrepentimiento. Espera ¿Arrepentimiento? ¿En que lío me acababa de meter?

Mark desvió la mirada y abrió la puerta. Después de entrar nosotros dos la cerró y todo cambió.

Lo que antes  era una casa derrumbada, ahora era una gran habitación llena de gente. Todos vestidos de negro y serios. Intimidaban. Los que hablaban se callaron de golpe al notarnos. Nos miraban fijamente mientras avanzábamos por toda la habitación hasta llegar al otro extremo. 

Encontré a un hombre sentado en una gran silla, observándonos. Mark paró delante de él y habló:

-Aqui la tienes, ahora cumple tu parte de la promesa.

El hombre lo observó y luego a mi. Noté su mirada recorrer todo mi cuerpo y era algo que no me gustaba nada. Absolutamente nada.

-Claro -contestó el hombre- ¡Chicos!

Y en un momento, los hombres que estaban antes mirándonos me agarraron los brazos, in movilizándome. Forcejeé mientras miraba con desesperación a Mark, quien me observaba sin transmitir algún tipo de sentimiento, como una roca, sin decir nada. ¿Como ha sido capaz de hacerme esto?

-¡Llevádla! -gruñó aquel hombre.

Y ellos les hicieron caso. Los dos hombres que me agarraban me arrastraron hasta llegar a una puerta distinta por la que había entrado. Seguí forcejeando todo el camino... Si éxito. 

Tras encerrarme en una habitación a oscuras, los hombres se marcharon y yo me dispuse a encontrar alguna salida. Empecé a andar por toda la habitación, pero alguien habló:

-No lo intentes, no hay salida.

Entonces me giré hasta encontrar a una chica mirándome desde el otro lado de la habitación. Ella era delgada y alta, mas o menos de mi altura. Su cabello rubio caía con ondas hasta la mitad de su espalda.

Se acercó lentamente a mí, hasta estar una en frente de la otra. Ahí me di de cuenta de una cosa: sus ojos eras impresionantes. Eran de color verde, pero al mismo tiempo grises. Eran claros y destacaban mucho.



viernes, 19 de abril de 2013

Tú tan droga, yo tan adicto Capítulo 9

Un pasado, una historia


-Vamos, debemos irnos, Yúlian -dijo ella.

Estaba anocheciendo y Roxy y su hermano tenían que volver a casa se despidieron de Emily, que estaba en la cocina y de Dake. Ella le sonrió débilmente agradeciendo que no la presionara.

Se sorprendió al ver que él se levantaba del sofá en el que estaba para abrazarla fuertemente. 

-Adiós, cuídate -susurró, enviado escalofríos por todo su cuerpo.
-Claro -respondió ella, confusa.

Él sonrió y la soltó, para después acompañarlos a los dos hasta la puerta. Se despidió de Yúlian y observó como Roxy y Yúlian se perdían al final de la calle.

Ella pasó todo el camino pensando en el gesto que le hizo Dake. Al llegar a casa, hizo la cena para los dos y ayudó a Yúlian en todo lo necesario hasta que su hermano se quedó dormido profundamente. Volvió a su habitación.


  

El pequeño pueblo estaba en calma a altas horas de la noche. No había personas por la acera, excepto una que caminaba rápidamente. El muchacho de unas 18 años caminaba apresurado hacia un callejón oscuro. Al llegar, miró a ambos lados y al darse cuenta de que nadie estaba cerca, separó las grandes cajas que tenía al lado dejando a la vista un hueco más o menos de su altura que antes estaba tapado por las cajas. Decidido, él pasó por el hueco y, con mucha facilidad, volvió a ocultar el lugar. 

Al darse la vuelta, se encontró con un pasillo vagamente iluminado por las tenues luces del tejado. Caminó lentamente, vigilando ambos lados, esperando que alguien apareciera e intentara atacarle, pero eso no sucedió.

Llegó hasta una  puerta de roble viejo y la abrió. Entró en la sala ya habitada. En ella había varios hombres rudos de entre 25 y 30 años, llenos de tatuajes e intercambiando bolsas. El contenido de ellas eran unos polvos blancos que el muchacho reconoció fácilmente: Cocaína. 

Unos de los hombres se dio de cuenta de la presencia de alguien más y se giró para ver quien era. Al verlo, el hombre se acercó a él y le habló:

-Mirad, muchachos-se rió fuertemente- quien se digna a aparecer por aqui.

El hombre era alto, el más alto de todos. Su cuerpo era musculoso y la cabeza la tenía perfectamente rapada. El líder del grupo se acerco con una sonrisa maliciosa al chico, que lo observaba muy atento a sus movimientos, esperando a que atacara.

-¿A que se debe tu visita, Dake? Nos tenías abandonados. Llevas días sin venir aqui. Estábamos pensando que la chica nueva te había cambiado. No es así, ¿verdad?
-Ella no tiene nada que ver con eso. Dejadla en paz -contestó.
-¿Que pasa, dake? ¿Te avergüenzas de nosotros? ¿De tu pasado y presente? Admítelo, Dake. Llevas ¿cuanto? ¿Dos o tres años? Estás traficando con drogas. Además, ¿a cuanta gente mataste? ¿diez, veinte? No puedes permitir dejarlo ahora y sí, sé que vienes por eso. No puedes dejarlo, no sin antes hacer un último recado. Entonces, si lo haces, quedaremos en paz y te podrás ir.

-Acepto -contestó Dake, sin inmutarse.
-Cuando tengamos todo preparada te avisamos. Hasta otra, Dake. Y que sepas que aquí siempre seras bienvenido. 

sábado, 13 de abril de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 15

Desayuno en familia

Al despertar, me doy de cuenta de que tengo un brazo al rededor de mi cintura y me asusto, pero me tranquilizo al ver que es Mark que se a acurrucado a mi lado. 

Con cuidado para no despertarlo, me levanto y paso entre todos los demás sin hacer el mínimo de ruido, pues aún es muy temprano y pueden dormir mas. Llego a la cocina y rebusco en los armarios para encontrar algo para hacerle el desayuno a todos. Al acabar, vuelvo al salón y veo que todos empiezan a despertarse, los saludo:

-Buenos días dormilones.

-Bueno días -contestaron ellos.

Les serví el desayuno a todos y comimos hablando de todo. Decidí esperar a otro momento para intentar sonsacar información  a Nikky de como conoció a Niall. 

Al acabar, recogimos todo y ellos se fueron.  Fui a mi habitación a cambiarme para poder ir a buscar trabajo, pues me hacía falta empezar a ganar algún dinero.



Fui buscando algún lugar en el que hubiera un cartel que indicara que necesitaban gente, y lo encontré. Era una pequeña peluquería muy mona. Entré y vi a una chica mui linda, que parecía amable. Me acerqué y le pregunté por el puesto libre. Ella rápidamente se fue a la parte de atrán a avisar a la jefa. Al volver, una mujer de unos 30 años la seguía detrás. Se presentó como Yessica y me dijo todo lo que tenía que hacer y donde estaba cada cosa. Al final, dijo que estaría ese día de prueba y que si lo hacía bien, me contrataba para trabajar todos los días de la semana y librar los Sábados y Domingos. Acepté, contenta y me puse manos a la obra.


Dos horas después, estábamos cerrando. Según Yessica lo hice bien así, que decidió contratarme. Había estado trabajando duro para poder quedarme en la peluquería y lo había logrado. Desde pequeña quise ser peluquera y, parece ser, que mi sueño se hizo realidad. 

Cuando llegué a casa, encontré  a Mark en el salón, viendo la television. Cuando se dio de cuenta  se levantó y me saludó:
  -Hola Charlot.
-Hola, Mark -contesté de vuelta.
-¿Mañana vas a hacer algo?
-No -dije- ¿por que? ¿Que pasa?
-Nada, nada, solo necesitaba saberlo, necesito llevarte a un sitio -contestó.
-¿Que sitio? -estaba curiosa por saber.
-No te lo puedo decir, pero te diré que tiene que ver con tus poderes.

Entonces lo entendí, había estado tan ocupada con todo que. por un momento me había olvidado de que era una bruja y Mark un brujo. Empecé a asustarme, no sabía que podía pasar. Él lo notó, porque se puso delante mía y me abrazó fuertemente, dándome esa seguridad que necesitaba.

-Tranquila, no te pasará nada, no lo permitiré. Todo está bien. Relájate. -susurraba.

viernes, 12 de abril de 2013

Tú tan droga, yo tan adicto Capítulo 8

Gracias

-Entonces, ¿donde se encuentra? -preguntó ella.
-En su habitación, por ese pasillo. Tercera puerta a la derecha -contestó.
-Gracias -dijo sonriendo.


Aunque sabía donde era la habitación de Dake, Roxy  prefirió preguntar por él para agradecerle lo que hizo por Yúlian, que estaba ahora con muletas y con el pié vendado correteando y jugando por la gran casa.


Ella llegó hasta la habitación de él. Petó suavemente y cuando escuchó la voz ronca de Dake, entró. Se sorprendió al encontrarse en una habitación ordenada y limpia. Con las paredes color azul elétrico y los muebles blancos con algún trofeo encima.

La muchacha sonrió a chico, que estaba tumbado en la cama con ambos brazos detrás de su cabeza y con cascos escuchando música. Él sonrió de vuelta.

-Bonita habitación -murmuró.
-Gracias-contestó él mas alto- ¿Que haces aqui?
-Uh, eh...Yo... -balbuceó, maldiciendo por debajo su timidez al estar en su habitación- venía a agradecerte de nuevo lo que hiciste por Yúlian.
-¿Tan importante es? -preguntó, sin importarle lo mucho que se notaba su curiosidad.
- Eh... Si, valoro mucho lo que hiciste. Lo cuidaste cuando yo no estaba.

Sonrió débilmente,  indefensa. No quería contarle ahora su historia antes de ir a este pueblo, no quería sus "lo siento" falsos. Había tenido muchos de esos y no quería su pena.

Él la miró, confundido. No había visto a Roxy comportarse de esa manera, y sabía que lo hacía para esquivar algo que no quería contarle.
Rápidamente, se levantó de su cama para quedar en frente de ella.

-¿Algún día me lo contarás?- dijo, mirándola a los ojos y acariciando suavemente con su mano la barbilla de ella.

-Algún día- prometió ella, sonriendo antes de salir de la habitacion susurrando un "gracias".

Al salir, ella suspiró hondo, antes de seguir con su camino en la cocina para ayudar a Emily en lo que necesitaba. Pensaba en lo dulce que había sido Dake cuando no la presionó para contarle lo que sabía que ocultaba. 

Ella al principio había tenido una opinión equivocada de como era Dake. Aparentemente, él era muy amable y cariñoso, que ayudaba a los que más lo necesitaban y sin pedir nada a cambio. Pensaba que él era una buena persona, y que equibocada estaba.

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 14

Bienvenida de nuevo

¿Cuando dije que no podía estár mas feliz al estar cantando con One Direction y mi novio? Me equivocaba. Todo era mucho mejor ahora con Nikky conmigo. ¡Además, ella conocía a Niall ! Ahora estábamos todos sentados en el salón y yo estaba a punto de contarles la historia de como conocía a Nikky, ya que solo ella y yo lo sabíamos.

-Venga va, cuéntanos como os conocisteis- Louis ya estaba impaciente.

Sonreí, agradecida al caso que me estaban haciendo. Miré a Nikky, que estaba a mi izquierda, pero estábamos separadas por Mark, Louis y Niall. 
Ella me sonrió y asintió y, por fin, empecé a contarles mi mejor verano de vacaciones en Irlanda:

-Mis padres y yo decidimos pasar el verano en algún lugar lejos de España, pero no nos poníamos de acuerdo a donde ir- empecé a contar la historia mientras todos escuchaban, atentos-. Como no sabíamos a donde ir, hicimos un juego. Me vendaron los ojos y pusieron un mapa por encima de la mesa. Yo tenia que parar donde quisiera y ahí es donde iríamos. No se como acabé con el dedo señalando Irlanda, pero así fue. Y nos fuimos a Irlanda. Teníamos una pequeña casita alquilada todo el verano para nosotros solos. 
>>Me acuerdo perfectamente del día que conocí a Nikky, fue el segundo que llevaba en Irlanda. Estaba paseando lejos de casa y no sabía como volver, asi que me acerqué a una chica que parecía maja- miré a Nikky sonriendo- y le pregunté si conocía la calle.

-Si, si, me acuerdo -prosiguió ella- y yo me ofrecí a acompañarla para que no se perdiera, además, la casa de al lado ere la mía y, desde ese día empezamos a hablar y a conocernos hasta hacernos grandes amigas. Pasábamos todos los días juntas, éramos inseparables. Ella quedaba algunos días a dormir en mi casa y yo en la suya. Conocí a sus padres, eran muy majos y amables.
>>Pasamos todo el verano juntas y cuando ya se iba, prometimos seguir en contacto. Y lo hicimos o, al menos, al principio. Nos llamábamos todos los días y hablábamos pero, poco a poco nos fuimos distanciando y perdimos todo el contacto cuando me mudé a otra parte de Irlanda. Eso si, yo nunca me olvidé de ti- dijo mirándome.

-¿Y quien dijo que yo no te olvidara a ti?Porque no fue así  Ni a Tiffany, ni Jason, ni Alex. Por cierto ¿al final Tiffany salió con Jason?-pregunté.

Aún recordaba a sus amigos y como Tiff se ponía roja cuando estaba con Jason y viceversa. Se querían, pero eran demasiados tímidos para decírselo al otro. Para mí, sigo pensando que son adorables como pareja.

-¡Si! Hablé con ellos el otro día con mi ordenador. Si tuviera aqui el mío podríamos hablar con ellos- me contestó.

-¿Te vale el mío? Lo tengo arriba.

Y, cuando me dijo que sí, me levanté y corrí escaleras arriba hasta dar con mi habitación. Lo encontré en su funda y volví a bajo corriendo ilusionada. De tan despistada que iba casi caigo por las escaleras, pero me compuse nuevamente y seguí hasta el salón.

Nikky preparó todo y al final pudo contactar con ellos por VideoCam.

-¡CHICOS! gritó saludando.
-¡Nikky! -chillaron ellos.
-Tengo una sorpresa...-les dijo.
-¿Que es, que es?-preguntaron emocionados.

Yo estaba mirándolos sin que se dieran cuenta, ya que no salía en la cam.

-¿Os acordais de Charlot?
-¡Si! La echamos tanto de menos...- Alex habló.
-Eso, eso- aprobaron los demás.

Una sonrisa apareció en mi cara.

-Umm...Creo que puedo hacer algo-Nikky también sonreía.

Ese momento se giró para mirarme y asentir mientras los demás le preguntaban que pasaba y quien estaba con ella. Poco a poco me fuí acercando hasta estar viendo la pantalla para que ellos me pudieran ver a mi también.

-Si,¿verdad?-dije- Yo también creo que puedo hacer algo.
-¡CHARLOT! -chillaron.

Todos empezaron a hablarme a la vez, pero yo no los entendía. Me limitaba a ver sus caras, eran igualitos que antes.

Bueno, no. Ahora Tiffany ya no era pelirroja, pero conservaba esos preciosos ojos entre verde claro y gris que tanto me gustaban.

-¡HEY! Parad, que no os entiendo nada si me hablais todos a la vez- intenté tranquilizarlos.

El tiempo pasaba y ahora también estaban los demás con nosotros hablando con Tiff, Jason y Alex. Ya era medianoche y estaba lloviendo con mucha fuerza. Apagamos el ordenador después de despedirnos todos ellos. Los demás tenían que irse, pero no les dejé. Llovía demasiado y no quería que enfermaran por mi culpa. Pude convencerlos a todos para que se quedaran a dormir, pero no había habitaciones suficientes.

Me acordé de los colchones inchables que tenía en una habitación. Eran los  suficientes para todos nosotros así, que decidí traerlos al salón. Pedí ayuda a Harry y a Louis para que me ayudaran mientras los demás arrimaban los sofás para hacer espacio suficiente para poner todos los colchones. Al bajar, observé que los demás tenían todo preparado. Los sofás y muebles estaban todos arrimados a una esquina y el centro de la habitación estaba ocupada simplemente por la alfombra. 

Poco a poco fui bajando todas los colchones con su ayuda. Al acabar, gran parte del suelo estaba repleto de ellos. Nos sentamos cada uno en uno y empezamos a hablar, hasta que poco a poco todos nos quedamos dormidos. Yo, con dos ideas en mente. 
1. Buscar algún trabajo.
2. Averiguar como Nikky y Niall se conocieron.

miércoles, 3 de abril de 2013

Tú tan droga, yo tan adicto Capítulo 7

Los días pasaban y todo seguía aparentemente igual. Roxy estaba casi tidis los días en la casa de Emily acompañada por el pequeño Yúlian. Dake casi nunca estaba en su casa y, cuando lo estaba, pasaba el tiempo con el hermano de ella.

Todo había mejorado o, al menos, no había empeorado. Roxy se llevaba mejor con Dake. El poco tiempo que pasaban juntos él había sido amable y hasta cariñoso. 
Una gran mejora.

Habían pasado dos semanas desde que el muchacho había quedado a comer con Roxy y su hermano y el verano se hacía notar en el pequeño pueblo.

Ese día, ella paseaba tranquilamente por las calles para llegar al colegio donde Yúlian estudiaba para ir a recogerlo. Minutos después de llegar, niños empezaron a salir por las grandes puertas principales como todos los días de semana, pero su hermano no aparecía. Ella decidió ir a buscarlo dentro, y así lo hizo. Ya dentro del establecimiento, preguntó por Yúlian hasta que le dijeron el lugar donde se encontraba. Se asomó a la puerta donde supuesta mente estaba su hermano y lo encontró sentado sin un zapato, con el pantalón subido y el tobillo un poco hinchado. 
De espaldas estaba un muchacho que Roxy no reconoció. El pequeño no se dio de cuenta de que ella estaba allí, pues estaba observando al individuo que estaba de espaldas. 

Cuando el muchacho se dio la vuelta, ella se sorprendió al ver que era Dake. Él se dirijió a Yúlian con una venda en las manos. Al llegar a su lado, empezó e desenroscar la venda para  después  ponerla sobre su tobillo mientras el pequeño se quejaba. 

Ella entró de todo en la habitación haciendo que ellos se giraran para verla.

-Roxy -dijo su hermano- tengo que contarte una cos.. ¡HAY, que duele Dake! -se quejó.
-Hola Roxy -saludó el otro, acabando de poner las vendas.
-¿Da..Dake? -preguntó dudativa ella- ¿Que ha pasado? ¿Que haces tú aqui y que le pasa a Yúlian? -dijo con los nervios a flor de piel.

La contestación del mayor fué interrumpida por una pequeña niña rubia, de unos 5 años, que entró en la habitación, seguida por un hombre aparentemente mayor, que, debido a la diferencia de edad entre ella y él, debía de ser su padre.

-Hola, profe -saludó la pequeña.

*Espera, ¿le ha dicho profe?* Se preguntaba ella.

-¡Lissie! -contestó él cogiéndola y levantándola- Señor Robbinson- asintió hacia el señor.
-Hay, Dake, ¿cuantas veces te tengo que decir que me llames por mi nombre? -dijo.
-Lo siento, Joe -sonrió - ¿A que habéis venido?
- Mi pequeña despistada de le ha olvidado la chaqueta.

Despues de que el hombre llamado Joe y la pequeña Lissie cojieran una chaqueta, salieron por la puerta dejando a Roxy, Yúlian y Dake otra vez de nuevos solos. Éste último se volvió, ignorando completamente a Rozy y dirijiéndose a su hermano, de nuevo. Pero no se paró a su lado, sinó que avanzó hasta un armario y abrió las grandes puertas, empezando a revolver dentro.

-Es cosa mía o la niñita esa te llamó "profe" ? -preguntó ella.
-No, la "niñita—que tiene un nombre por cierto—me llamó "profe". -contesto él.
-¿Eres profesor? -volvió a preguntar.

Él, en respuesta, se encogió de hombros, aún revolviendo en el armario.

-¿Como puedes ser un profesor tan joven? -le dijo.

Esta vez, Dake se giró para contemplarla antes de responder:

-Soy un voluntario -y, ante la cara de  Roxy lo aclaró:- Este es un pequeño pueblo y este colegio no tiene  dinero suficiente para pagar a todos los profesores, algunos del pueblo y yo, nos ofrecimos voluntarios para ejercer alguna clase sin que nos pagaran.

Ella se sorprendió. Otra vez el lado bueno de Dake. Sonrió incoscientemente, pero él no la miró. Se había girado de nuevo al armario y, después de unos minutos donde estuvieron en silencio, Dake se volvió a girar para pasarle unas muletas a Yúlian, quien se apoyó en ellas, se levantó y se dirigió a la puerta que estaba abierta. Ella lo sigió, no sin antes agradecerle a Dake lo que había echo.