miércoles, 26 de junio de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 24

Niall

El trece de julio me desperté rápidamente. Algo me estaba lambiendo los pies y era... Bueno, era el perrito. 

- Ven aqui, pequeño- dije antes de cogerlo en brazos.

Y mientras lo acariciaba pensé en esos días que habían pasado. Casi todo había volvido a la normalidad. Mi hermana Tracy y Elizabeth trabajaban conmigo en la peluquería. 

Las tardes, la gran mayoría e ellas, las pasábamos con los chicos y Nikky. No se volvió a hablar del tema de mi "viaje", cosa que agradecía mucho. 

Hoy, era el cumpleaños de un chico de la banda; Niall. 

Habíamos planeado todo para que este día fuese perfecto para él y para que disfrutara. Para que lo recordara durante toda su vida. Todo estaba en marcha.

Me levanté aun con el perro en brazos y lo dejé suavemente en su casita, después de acariciarlo un poco más. Éste se me quedó mirando cuando lo dejé, y me reí de su cara tan linda.


-Vente, anda -le dije, mientras abría la puerta de mi dormitorio.

Y el perrito, obediente, salió corriendo por la puerta.

Caminé hasta la cocina para desayunar algo. Rápido, cogí una tostadas y mermelada. Después de comerlas, decidí que era hora de despertar a las dormilonas. ¿Y que mejor que despertarlas con una pequeña broma? Nada.

Sonreí mientras corrí hacia sus habitaciones. Primero, mi hermana. 

Ella dormía en una pequeña habitación azul claro. El techo tenía estrellas pegadas que, con la oscuridad, brillaban. Era precioso.

La cama estaba en el centro de la habitacion mientras que a ambos lado había dos mesitas de noche. Después, a un lado, estaba el gran armario empotrado contra la pared. Había una pequeña puerta al lado que conducía a la habitación siguiente. La de Elizabeth.

Me acerqué haciendo el mínino ruido posible a ella y la observé. Estaba dormida de lado, con las piernas encogidas y engruñada en forma de bola. Parecía más tranquila y serena. Tracy transmitía mucha paz, con sus rasgos relajados y sus respiraciones profundas.

Me daba pena hacerle lo que le iba a hacer, pero acabaría perdonándome.

Salí de la habitación y entré en la de los instrumentos. Cogí mi guitarra y sonreí mientras volvía de nuevo al dormitorio.

Cuando llegué, comencé a cantar en bajo, para que ella no se despertara. Fui subiendo el tono de mi voz hasta casi acabar gritando. La guitarra sonaba fuertemente.

-¿Pero que..?- dijo mi hermana al despertarse.

Empecé a reirme de su cara al despertarse. Estaba aturdida y confusa. 

Entonces, me miró y empezó a reirse conmigo.

-¡Eres malvada!- protestó entre risas- ¡Menuda manera de despertarme!
- Si si -contesté intentando tranquilizarme- ¿Despertamos a Eli? -dije, y sonreí maliciosamente.
-Ohh si - exclamó- vamos.

Entramos en la habitación de Elizabeth. Las paredes eran de un verde intenso con decorados en blanco y negro. Con la cama a un lado, el mueble donde guardaba su ropa estaba justo en frente de ella. Tenía un escritorio al lado del guardarropa amplio. 

Nos acercamos mientras nos sonreímos mutuamente.

-Uno..-susurré en bajo-. Dos.... ¡TRES! -grité.

Y comenzamos a saltar en su cama mientras gritábamos como locas. Tracy se tiró encima de ella mientras Eli se despertaba. 

-¡TRACY!- chilló- ¡CHARLOT! ¡CORRED SI QUEREIS SALVAR VUESTRAS VIDAS DE ESTO!

Y eso es lo que hicimos. Salimos corriendo por la casa mientras reímos y observábamos como Eli nos seguía.  Estábamos mirando hacia ella cuando salimos al jardin y tropezamos, cayendo a la piscina.

Elizabeth comenzó a reir mientras nosotras gritábamos. ¡Estábamos  empapadas!

~~~~~~~~~~~~~~

-¿Charlot?- dijo Harry, cuando llamé a la puerta de su casa- Tenemos un problema.

Después de haberme empapado en la piscina, nos habíamos cambiado y ahora esperábamos las tres a que alguien de la casa nos abriera la puerta.

Me sorprendí mucho cuando él dijo eso. ¿Que pudo haber salido mal? Teníamos todo planeado.

Nosotras entramos dentro mientras que Harry me contaba lo sucedido.

- No sabemos que le pasa a Niall. Está en su habitación encerrado y no nos quiere abrir. Sospechamos que ha pasado algo con alguna Hater. A él le afecta mucho y entra en depresión, pero siempre lo hablábamos y lo animábamos. Ahora no deja entrar a nadie y creemos que está llorando.

Dios. ¡NO! Todo, menos Niall mal.

Eché a correr por la casa mientras dejaba a Eli y Tracy en el salón con Harry. 

Al llegar a la habitación del rubio. Vi a Louis fuera apollado en la puerta del dormitorio. 

-¡ÁBRENOS, POR DIOS NIALL! -chillaba.
-¡NO!- contestaba una voz de la habitación.

Se oían leves sollozos dentro de ella y eso me preocupaba mucho.

-Lou, louis para- le dije, intentando tranquilizarlo-. ¿Me dejas a mi?

Él asintió mientras se iba cabizbajo por el pasillo. Se notaba que a todos nos estaba afectando.

-Niall- murmuré contra la puerta mientras daba golpecitos en ella- ¿Me dejas entrar? Por favor.
-¿Charlot? -preguntó.
-Si -contesté aliviada de que me hablara- soy yo.
-¿Se.. se fueron?
-Solo estoy yo. Por favor. Niall...

La puerta se abrió levemente, invitándome a pasar. Cuando lo hice, encontré  a un Niall rojo y con marcas de lágrimas por la cara. Sus ojos estaba vidriosos y rojos de llorar. Estaba de pie  y en cuanto entré, desvió la mirada al suelo.

-No, Niall no- susurré mientras corrí a abrazarlo.

viernes, 21 de junio de 2013

Tú tan droga, yo tan adicto Capítulo 17


Sus narices chocaban. Ambos sentían su respiración, cada vez mas cerca. Ambos se miraban intensamente el uno al otro, sin apartar la vista en ningún momento.

Cuando sus labios se rozaron, ella sintió como una descarga eléctrica le pasaba por todo el cuerpo y se estremeció. Él sonrió y cerró los ojos. Al fin, lo iba a conseguir. Aquello que había pensado desde un principio. Aquello que parecía imposible. Aquello que había soñado: besarla.

Dake profundizó el beso y, automáticamente, agarró con ambas manos la cadera de ella, pegándolos más.

Roxy, en cambio, levantó sus brazos y rodeó el cuello de él. Se sentía tan bien... Realmente, no se quería separar de él.

El muchacho rozó con su lengua los labios de ella y, cuando la chica los abrió, aprovechó para introducirla, explorando su boca. 

Los dos comenzaron una pequeña guerra con sus lenguas, disfrutando. En un momento dado, él la agarró y la levantó, hasta posarla suavemente en el bordillo del fregadero.

Sus manos subieron hasta su cara y la acarició tiernamente. En verdad, esa chica la estaba volviendo loco. Mordió suavemente el labio que, antes, ella se estaba mordiendo.

Roxy fundió sus dedos en su pelo negro mientras, dentro de ella, gritaba de alegría. Estaba muy feliz y contenta.

Ambos se separaron por falta de aire y, al hacerlo, él sonrió triunfante mientras seguía acariciándola. Los dos aún tenían los ojos cerrados y respiraban agitadamente.

-Eso está mejor- habló él sonriendo.

Ella abrió los ojos y bajó la cabeza mientras la vergüenza se apoderaba de ella. Sus mejillas rápidamente se tiñeron de escarlata. Él abrió los ojos, sonrió y, con su mano levantó suavemente la cara de ella, para verla.

-Estás muy linda ruborizada- dijo aún riendo.
-Cállate- protestó ella mientras le daba un pequeño golpe en el hombro bueno, riendo.
-¡Auch!- se quejó él-. ¡No he dicho nada malo!

Roxy mandó una mirada asesina cuando Dake se rió.

-Vamos, anda- le apremió. 

La besó brevemente y se giró, caminando hacia la puerta. Ella saltó del bordillo y se puso rápidamente en marcha. Cuando ya estaba al lado del chico, éste le agarró de la mano y miró como ella sonreía. 

*En verdad-pensó él- es preciosa* 

Al llegar a la puerta, se dieron de cuenta de que Yúlian ya los esperaba apoyado contra la pared y agarrado a sus muletas.

-¡Al fin! -protestó suspirando el niño-. Tardabais medio año.
-Estábamos recogiendo los platos-contestó Dake.
-Ya, si, claro. Platos - refunfuñó el pequeño-.Solo platos.

Dake se rió fuertemente y se giró para ver a una sonriente Roxy. Ella lo miró y sonrió aun mas, agachando la cabeza.

Él agarró, con su otra mano el mentón de ella y lo levantó antes de hablarle.

-Quiero ver lo preciosa que eres, no te escondas- le susurró mientras Yúlian salía por la puerta.


-¡Dake!- gritó el niño desde el columpio. 

Él levantó la vista para mirarlo. 

-¿Si?- contestó.
-¿Donde está Roxy?
-En el bar aquel, comprando una botella de agua- le dijo.
-Ah.

Después de un rato en sus pensamientos, Dake observó que ella estaba tardando mucho. ¿Que le había pasado? ¿Y si se encontraba mal? ¿Y si se la hubieran llevado? ¿Y si fueron los que le atacaron quienes la encontraron? ¿Y si...?

Harto, Dake le avisó a Yúlian que se quedara ahí y que no se moviera, que él volvía pronto. Después de asegurarse de que el niño le hacía caso, comenzó a correr hacia el bar. 

Al entrar, observó a un hombre que estaba acorralando a una chica contra la pared mientras se reía. Cuando se fijó mas, se dio de cuenta de que la chica era Roxy.

-¡Déjala en paz! -le gritó al hombre antes de abalanzarse a por él.

Y, aunque él era mucho mas pequeño, pudo fácilmente pegarle a aquel hombre. El desconocido cayó al suelo y levantó ambas manos a la altura de su cabeza mientras reía.

-Tranquilo, chico. Solo estaba ablando con ella. 

Entonces él se dio de cuenta de el hombre estaba borracho, muy borracho. Fue de nuevo directo hacia él, pero se paró abruptamente al escuchar un sollozo. Se giró rápidamente para encontrarse a una muy asustada Roxy, que se tapaba la cara con las manos. Corrió hacia ella. 

La daba igual el hombre. No podía verla llorar. Le importaba demasiado.

-Eh, eh. No llores, por favor-intentaba tranquilizarla, susurrándole al oído mientras la abrazaba fuertemente-. Ya está. Estoy aqui. Estás a salvo. No te va a pasar nada. Por favor, para de llorar. Me rompes el alma al verte llorar.

Ella abrazó fuertemente al chico, mientras enterraba su cabeza en su pecho. Intentaba calmarse, pero no era capaz. 

Ese momento anteriormente vivido le traía recuerdos del pasado que quería olvidar. Tenía miedo, mucho miedo de que volviera a ocurrir de nuevo.

-Pensaba..-hipó-. Pensaba... Si no llegas a estar ahí..Yo...- no puedo continuar hablando.

*Podrías haber acabado muerta, o violada* completó él en su mente. Y ese pensamiento le aterrorizaba.

-Eh. Ya, ya está. Estoy aqui. No va a pasar nada. Por favor, no, no llores- le contestó él mientras limpiaba sus lágrimas-. Venga, vayámonos. Yúlian nos está esperando.- dijo, antes de besarla y agarrarla por la mano conduciéndola a la salida.

Después de mas o menos media hora en el parque, a Dake se le ocurrió una idea.

-¡Roxy! Tengo que volver a casa, es urgente- le dijo a la muchacha que columpiaba a Yúlian.
-Espera, que vamos todos juntos- contestó ella.
-No, no. Tranquila, vuelve cuando quieras. Solo me encuentro un poco mal, nada mas.
-¿Seguro? -preguntó dudosa ella mientras se acercaba- ¿Necesitas que te acompañemos? No quiero que te pase nada.

Él sonrió y suspiró, mientras acariciaba la mejilla de ella.

-Tranquila. Voy a estar bien ¿Lo estarás tú?- contestó, mientras juntaba sus frentes.
-Lo estaré- le confirmó.

Él miró rápidamente alrededor para asegurarse de que nadie los veía, antes de besarla suavemente.

-Volveré pronto- aseguró ella-. Voy a estar preocupada por ti.
-Shh. Tranquila- contestó, antes de irse.
-¿Dake?- gritó al entrar en la casa.
-Estoy en el baño, duchándome- contestó una voz no muy lejana.

Y el ruido del agua al caer le confirmó a Roxy lo que él acababa de de decirle.

Antes de nada, ella preparó algo rápido para que el pequeño cenara. Al acabar, después de unos 5 minutos, Yúlian se fue a la cama, mientras que ella se tumbaba en el sofá. Más tarde, escuchó el ruido de la puerta al cerrarse en la habitación donde el niño dormía.

-¿Roxy? -se escuchó desde el baño.
-¡Dime! -contestó ella.
-¿Me podrías traer la toalla que la dejé en la habitación?

Ella suspiró mientras se levantaba para ir a la habitación de Dake. Al entrar, se llevó una grata sorpresa. 

En la cama, escrito con pétalos de Loto, había una frase escrita.

"Roxy, ¿me concederías el placer de ser mi novia?"

Ella se llevó las manos a la boca mientras que la puerta se abrían sin que ella lo notara.

-¿Aceptas? - le susurró él, mientras la abrazaba, rodeándola con sus brazos por la cintura.

martes, 11 de junio de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 23


-¿Podrias ayudarme con la cena?- preguntó Louis.

Elizabeth se giró y me miró. Yo asentí, en señal de aprobación. No iba a pasar nada por que se divirtiera y conociera a gente, ¿no? Además, estaba cerca, la podía vigilar para que no le pasase nada.

Ella se levantó en silencio y, con la cabeza gacha, caminó detrás del mayor del grupo. Mientras, yo volví mi vista hacia delante, pensativa.

En tan pocos dias mi vida había cambiado, y mucho. Con mi hermana perdida, mis poderes, mis amigos nuevos... Era impresionante como las cosas podían torcerse y coger otro camino en un abrir y cerrar de ojos. 

-Hola- dijo una voz detrás mía.

Me giré.

-Hola, Liam- contesté al muchacho que estaba detrás mia.
-¿Puedo?- contestó, soñalando el bordillo a mi lado.

Asentí y sonreí mientras él se sentaba a mi lado.

- ¿Y harry?- pregunté mirando hacia atrás, donde antes estaban Liam y Harry hablando.
-Dentro, no se encontraba muy bien y quería beber- dijo.
-Pobrecito- contesté- ¿estará bien?
-Seguramente.

Y, después, nos inundó un total silencio el cual interrumpió Liam.

-Bueno.. ¿Y en que estabas pensando?
-¿Eh?
-Em.. Si, antes, cuando se fue Elizabeth. Estabas pensativa- me miró.
-Ah, si. Bueno. Hace unos día yo estaba mirándoos por Youtube y ahora sois de carne y hueso.
-Las cosas han cambiado- dijo, antes de reirse.

Y tenías mas razones de las que él creía. Definitivamente, las cosas habían cambiado, y mucho.

Poco después, se unió Harry a nuestra conversación. Solo estaba un poco mareado. Hablamos de todo y de nada. Ellos me hacían reir, con sus tonterías y juegos, cosa que necesitaba en ese momento mas que nunca. 

En un momento dado, escuché un grito proveniente de la casa y me giré. Faltaba Elizabeth. Me levanté como una bala antes de que los demás reaccionaran y comencé a correr hacia la cocina. Al llegar, me llevé una gran sorpresa. No me lo imaginaba para nada.

En la cocina estaban Louis y Elizabeth riéndose. Eli estaba mucho más blanca de lo habitual, pues estaba llena de harina, al igual que Louis.

-¡Lou!- gritó mi amiga riendo- ¡Mira como estoy!
-¿Y yo? -le contestó el con una sonrisa.

Y me rei. Al fin, Elizabeth había cogido confianza y se había dejado llevar. Se notaba que estaba contenta y feliz, y eso me gustaba.

-¡La que habéis armado!- les regañé en broma.

Entonces, los dos repararon en mi presencia. Me miraron y Louis se rio fuertemente.

-Lo sentimos. Estábamos intentando hacer una pizza para todos, pero.. Bueno, ya ves como acabamos-me dijo él.
-Si, se ve perfectamente como acabasteis. Pensé que te había pasado algo,Eli, con el grito que diste.

Ella me sonrió antes de disculparse.

-Lo siento, la culpa lo tiene este- dijo, dandole un pequeño golpe en el hombro a Louis- que me manchó. Pero estoy bien, de verdad.

Y sonreí tranquila.

-Además- nos interrumpió Lou- ¿que le iba a pasar? Estais a salvo. ¡SUPERMAN IS HERE!
-Louis- dijo Liam entrando- ¿otra vez gritando? Que raro.
-¿Le presentaste ya a Elizabeth a Kevin? Se llevarían muy bien, además. está fuera- continuó.
-¿Kevin? ¿KEVIN? ¡KEVIN!- chilló.

Y Louis se fue arrastrando a Eli con ella, para presentarla a la paloma.

-Dios mio, que chico- susurré.
-Él es asi, pero lo ueno es que nunca estás triste con él. Además, se le coge cariño rápidamente- me contestó Liam.
-Si-sonreí-, él es muy tierno.
-¿Y yo no? -me preguntó haciendo un pucherito.
-¡Claro que si!-reí.
~~~~~~~~~~~~~~


Horas después nos encontrábamos todos reunidos en el salón comiendo pizza todos juntos. Habíamos desistido de hacerla nosotros después de varios intentos fallidos. Estaba segura de que la cocina no era lo nuestro.

Todos hablábamos, hasta Eli quien había entablado mucha confianza con Louis y por fin se había tranquilizado. Ahora, como yo, solo disfrutaba de todo. Era maravilloso.

Pasadas horas, cada un decidimos irnos a dormir. Todos juntos, reunimos los colchones en el salón, como la última vez. Pero esta vez, todos en fila, pegados unos a otros para poder estar todos. Las chicas, Tacy, Nikky, Elizabeth y yo, volvimos primero a mi habitación para que eligieran un pijama para dormir, mientras que los chicos volvían a su casa para coger el suyo. 

Todas cojimos uno corto, pues sorprendentemente hacía bastante calor. 
          

viernes, 7 de junio de 2013

Tú tan droga, yo tan adicto Capítulo 16


El aliento dulzón de Dake chocaba con su cara cuando él se acercó lentamente a ella. Los dos se miraban a lo ojos fijamente mientras el corazón de Roxy galopaba frenéticamente. En ese momento solo estaban ellos dos.

Ella pensó que él la besaría, pero no lo hizo. O al menos, no en ese mismo instante. Se acercó lentamente a Roxy y cerró los ojos cuando le susurró al oído:

-Estoy empapado por tu culpa, niña mala- su voz sonaba ronca y sexy.

Cuando se separó y abrió los ojos, la chica se dio de cuenta de que los del muchacho habían oscurecido. Ahora eran de un gris oscuro, como el de la tormenta. 

Roxy mordió mas fuerte su labio, intentando tranquilizarse, pero no lo consiguió. Y menos aún cuando Dake agarró las dos manos de ella con una suya y acarició su mejilla, sin perder el contacto visual. Al pasar por su mentón, tiró de él, para liberar el labio. 

Se volvió a acercar a ella, dispuesta a besarla cuando la voz de Roxy le hizo parar.

-Da..ke- susurró.
-¿Mhm? -contestó levantando las cejas.
-Tu...Tu herida...Está sangrando- aún le costaba hablar.

Y entonces se dio de cuenta. Él miró las vendas de donde antes estaba la bala y observó como se teñían de rojo. Sangre. En ese momento el dolor se hizo presente, por lo que se dejó caer al lado de ella.

-Mierda-siseó-.Duele.

Ella reaccionó.

Se levantó rápidamente de la cama y fue a la caja que había depositado el otro día. De ella sacó un nuevo vendaje y se puso manos a la obra, mientras que la mirada de Dake se clavaba en ella, atento a cada movimiento que hacía.

Ahí de dio de cuenta de que ella se movía con sutileza, deslizándose con calma por la habitación. Tenía un andar peculiar, más propio de un corredor profesional. La observó en todo momento, hasta cuando los dedos ágiles de ella trabajaron en la herida, aliviando un poco el dolor.

-Gracias- le dijo cuando finalizó.

Ella rió antes de contestarle.

-Te estás aficionando a darme las gracias.

Él solo sonrió.

-En verdad te lo digo.

-De nada.


Cuando era hora de comer, Roxy decidió avisar a Dake que se uniera al recién llegado, Yúlian, y ella a comer.

-Claro- contestó él levantándose cuando ella se lo propuso.
-Hmm..¿Dake? -preguntó dudosa.
-Dime, niña mala- otra vez estaban a cerca distancia.
-Deberías...Deberías ponerte una...mm... camiseta- susurró, evitando la mirada.
-¿Es que te molesta, Preciosa?-rió.

Entonces ella lo miró. Así era como la había llamado el primer día cuando se encontraron en el callejón. Un escalofrío la recorrió y se estremeció.

-Yúlian nos está esperando, debemos ir.
-Ohh. A Yúlian no le importará que tardemos.

Ella se mordió el labio y los ojos de él se oscurecieron*.

-Joder, niña- siseó.
-Da..Dake..Deberíamos irnos- balbuceó.
-No. Te. Muerdas. El. Labio- le exigió, con su voz mas ronca.

Ella estaba acorralada contra el mueble de la habitación mientras Dake se acercaba lentamente a ella, hasta pegar sus frentes.

-Preciosa- susurró-, ¿que haré contigo?

Ella tragó saliva, mirando la tormenta de los ojos del muchacho. Pasaron así unos cuantos minutos y, cuando Dake se acercó, en la puerta sonaron tres golpes.

-Mierda-gruñó- ¿es que no nos van a dejar en paz?

Y  ella aprovechó para escapar por la puerta, dejando a Dake en la habitación. Lo que ella no sabía es que él iba a atacar de nuevo, dispuesto a besarla. Se puso una camiseta.

Dake bajó a comer. Mientras lo hacía, aprovechó para mirar fijamente a Roxy, quien hablaba con Yúlian. 

-Dake, ¿vendrás con nosotros?- cuestionó el pequeño-.¿Dake? Eooo. Aterriza, ¡que estamos aquí!
-¿Eh?¿Que? -contestó aún mirando a Roxy.
-Que si vendrás con nosotros al parque...
-Claro que iré- y sonrió triunfante.
 -Me voy a cambiar- dijo el pequeño, levantándose de la mesa.

Y Dake sonrió aún mas. Se levantó al mismo tiempo que ella y caminó, con varios platos siguiéndola hasta la cocina. Allí ella dejó los platos y sintió dos manos al rededor de su cintura. Él dejó lo que llevaba y se excusó con un "Estabas en el medio y no podía dejarlos" pero aún así, no quitó sus manos.

Roxy se dio la vuelta para enfrentarlo, pero se quedó perdida en los ojos tormenta de él. Esa era, definitivamente, su perdición y debilidad. 

Se mordió el labio.

-Deja. de. morderte. el. labio- le dijo serio.
-Por..¿Por que?- consiguió decir ella.
-Porque si lo muerdes tú, también lo quiero hacer yo. Y te aseguro que de esta, no te escapas, preciosa- contestó él acercándose.

Su voz ronca y sexy estaba de vuelta.





_______________________________________________________________________________
*Se dice que con la pasión, los ojos oscurecen. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 22


-¡Chicos!- chillé antes de abalanzarme para abrazarlos riendo.
-¡Hey! ¿A que viene esto? -preguntó Zayn.
-Os eché de menos, chicos.
-¿Y que tal tu viaje?- esta vez fue Harry.
-¿Viaje? -cuestioné confundida.
-Pues claro, Mark nos dijo que os ibais de viaje y que no sabíais cuando volveríais -aclaró el rubio.

Claro..Eso es lo que les dijo a los chicos para que no se preocuparan por mi.. Chico listo. 

-¡Ah!- y sonreí falsamente- si. Lo pasamos muy bien los dos juntos, pero Mark se tuvo que ir. 
-¿Volverá?- preguntó Liam.
-No, no lo creo.
Dirigí mi vista hacia otro lado, aguantando mis lágrimas. ¿Por que tenía que estar tan mal por lo que me hizo? ¿Por que me afecta tanto eso? Si solo es un simple capullo...Pero lo quería y, aunque no quiera admitirlo, lo quiero. Es duro, pero cierto.

-¡CHARLOT!-se escuchó la voz de mi hermana, interrumpiendo mis pensamientos- ¿no nos los presentas? -y corrió hacia la puerta arrastrando a Eli.
-Em.. Claro. Chicos, estas son mi hermana- vi sus caras de sorprendidos- y mi amiga, Elizabeth.
-Hola chicos- se presentó Tracy, besando la mejilla de todos, con una voz sensual-me llamo Tracy, soy la hermana de Charlot.

Vaya con mi hermana, acaba de salir de aquel horrible lugar y ya está coqueteando. Aprende rápido.

-Nunca nos dijiste que tenías una hermana tan guapa, Charlot- me dijo Zayn.

Vale, a estos dos los veía juntos en un futuro no muy lejano.

-Pues si, la tengo. Se me olvidó comentároslo.
-Espera...¿Elizabeth? -mi amiga levantó la cabeza cuando Louis la llamó; pues había estado callada y con la cabeza agachada, sin decir ni hacer absolutamente nada a mi lado, como si yo la protegiera.

Y la comprendía. Acababa de salir de aquella cárcel en la que llevaba desde niña, sin salir ni ver la luz del sol. No sabía como actuar.

-Tienes unos ojos preciosos- terminó de hablar Louis, viéndola.

Ella me miró rápidamente. El miedo se reflejaba en sus ojos. Agarré su hombro y asentí, dándole la seguridad que necesitaba en ese momento. Ellos no le harían daño.

-Gra...Gracias- balbuceó en un susurro.

Louis me miró y arrugó la frente, confundido por el comportamiento de Eli.

-Ella es muy tímida- expliqué.

¿Que le podía decir? Por que la verdad, no. Es como "Eh, oye, que no existieron ningunas vacaciones, en realidad me encerraron en una cárcel por ser bruja y tener poderes mágicos. Encontré a mi hermana perdida la que, hace unos días, no sabía de nada y conseguí salir de aquel extraño lugar. Ah! se me olvidaba, casi mato a  varias personas, entre ellas Mark, quien solo me quería para encerrarme.  Conseguí salir de ese extraño lugar con mi hermana y con mi magia y seré inmortal. Pero tranquilos, no tengáis miedo"

Si, já, claro. Lo primero que harían sería encerrarme en el manicomio y me llamarían loca toda la vida. "La magia no existe, Charlot". Eso es lo que me dirían.

Así, que opté por mentirles  ¿Que otra cosa podía hacer? En realidad, todo esto lo hacía por ellos, no por mi. Me moría de ganas de contárselo a alguien, pero esa persona corría peligro.

-¿Chicas? ¿Por que está sonando nuestro álbum a todo volumen?

¡La música! Aún seguía encendida y se escuchaba por toda la casa. Reí y me encogí de hombros antes de responderle a Niall.

-Bueno, ¿hay algo de malo en que escuche a mis ídolos?

Y One Direction sonrió triunfante.


 ~~~~~~~~~~~~~~~~
Habían pasado horas desde que los chicos habían entrado en casa y ahora estábamos todos en el jardín, un poco esparcidos.

Mi hermana Tracy estaba hablando con Zayn. Los dos estaban sentados en las butacas situadas al lado de la piscina. Louis,Harry y Liam estaban charlando en la otra punta mientras que Niall hablaba con la recién llegada: Nikky.

En cambio, Elizabeth estaba a mi lado, sentada en el bordillo de la piscina con los pies dentro, imitándome. 

Estuvimos las dos hablando hasta que noté la presencia de alguien detrás nuestra. Me giré y vi a Louis mirando fijamente a mi amiga. Sonreí y me giré de vuelta para seguir charlando con ella unos minutos mas. A continuación, apareció Louis y nos saludó.  Eli se puso de nuevo en estado de alerta, pero conseguí persuadirla con la mirada. 

-Tranquila- susurré para que no me oyera Louis- no te va a pasar nada. Estás lejos de aquel lugar.

Ella solo me miro y suspiró.

-¿Elizabeth?-preguntó Louis.

Eli se giró para estar cara a cara con él.

-Me preguntaba.. Eh...- mi amigo se rascó la cabeza, nervioso.

Espera, nervioso. Louis nervioso. ¿Louis nervioso? ¿El grandioso Louis de las bromas que nunca tiene nervios, nervioso? ¿COMO? No, no podía ser. Porque en realidad no era Lou nervioso, sino Louis enamorado. Si, y de Eli.

domingo, 2 de junio de 2013

Tu tan droga yo tan adicto Capítulo 15

Ella salió de la habitación, aún con las preguntas en mente. Cuando Roxy fue a despetar a Yúlian, se lo encontró ya levantado, cojeando hacia la cocina.

-¡Yúlian!- gritó ella- ¡Las muletas!
-Roxy...-imploró el pequeño, soltando una carcajada- estoy mucho mejor, porfi...¿Me haces algo de comer?


Su hermana le miró severamente, con los brazos en forma de jarra. Él rio mas fuerte y, levantando las manos como sifuese un santo, le dijo:

-Ya, vale. Voy a cojer las muletas.

La chica sonrió y suspiró, aliviada de que le hiciera caso. Volvió a la cocina para preparar algo de comer para los tres, pues al acabar quería pasarse por la habitación donde estaba Dake para ver como se encontraba.


- ¡A desayunar!- dijo ella mientras ponía los platos en la mesa.

Pronto llegó Yúlian, agarrado a sus muletas y cojeando para sentarse en frente de su hermana mayor. Desallunaron en silencio, pero no uno incómodo. Cada uno estaba sumerjido en sus pensamientos, con la mirada perdida en algón punto de la habitación en la que se encontraban. Al acabar de comer, Roxu se dispuso a recojer los platos, pero se paró al escuchar al pequeño reclamándola.

-¿Podria ir a casa de mis amigos? ¡Pooorfa!
- Bueno, vale. Pero si te pasa algo avísame, ¿si? Y no tardes mucho -accedió sonriendo.
-¡Gracias, gracias, gracias! Eres la mejor hermana del mundo- y se abalanzó para abrazarla.
-Si, ya, ya. Soy buena cuando te dejo hacer lo que quieras,¿no? Anda, deja de hacer la pelota, que ya te dejé- y con su mano  le revolvió el pelo.
-¡EH! -contestó él, colocando correctamente su pelo- no hagas eso, no me gusta.

Ella sonrió con ternura.

-Me voy, ¡gracias!- agradeció a su hermana y, antes de salir, besó su mejilla.

Roxy recojió y lavó los platos. Después, cojió la vandeja y se encaminó hacia la habitación donde se encontraba dake.

Al entrar, se dio de cuenta de que él lla estaba despierto. Respondió a su ímida sonrisa antes de entrar en la habitación y posó la vandeja en la mesita posicionada al lado de la cama.

El muchacho encaró una ceja, pidiendo explicaciones.

-No te vas a salir de aqui como estás- contestó ella- a si que te traje el desayuno. Come.
-Gracias- susurró él, mirándola a la esparda.

Roxy ya se había girado dispuesta a salir de la habirtación, pero primero susurró un "de nada" al muchacho.

Volvió a la cocina y limpió todo, para después tirarse en el sofá y ver, durante un rato, la televisión.

Después de media hora viendo la televisión, Roxy la apagó y se levantó del sofá. Quería ver como se encontraba Dake.

-Dake, eh ¡Dake! -susurró al entrar en la habitación.

Él estaba dormido, con la televisión encendida y la bandeja vacía a un lado. Por mucho que ella lo intentara, el chico no se despertaba por nada del mundo, asi que decidió hacerle una pequeña broma.


Fue al baño más cerca y llenó el vaso de la bandeja. Después, lentamente para no mojar el suelo, se encaminó hasta la habitación donde estaba el dormilón.

-Daake- volvió a susurrar con voz cantarina- despiertaa.

Y, a continuación, le tiró el vaso de agua.

-¡¿Pero qué...?! -gritó él al sentir el contacto con el gua fría, mientras ella se reia-. ¡Roxy! ¡Ahora verás!

Y dicho esto, el muchacho se abalanzó y la agarró por los brazós, tirándola contra la cama. Sonrió triunfante mientras se ponía en cima de ella, para que no escapara.

-Ahora que, ¿eh? No debería de haber hecho eso, niña mala- y agarró con sus brazos los de Roxy, para asegurarse.

Ella no contestó. Estaba demasiado sorprendida por la cercanía de Dake. Se mordió el labio, consciente de que él estaba en cima de ella...Sin camiseta.

Dake la observó y rió devertido, pero se puso serio al ver que ella se mordía el labio. Unas ganas intensas de besarla se apoderaron de él, haciendo que pasara la lengua por sus labios, mirándola fijamente.

-Da..Dake- balbuceó ella nerviosa.