martes, 28 de mayo de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 21

Crazy

Me desperté un poco mareada, como la última vez que había tenido una visión, y me fijé que, esta vez, era mi hermana la que estaba al lado mía observándome. En cuanto se dio de cuenta de que estaba despierta, se abalanzó sobre mi en un fuerte abrazo.

-¡Charlot! ¿Estas bien? -sus ojos estaban rojos y había rastros de lágrimas.
-Noo, ¿has llorado? -reí- no pasa nada, estoy bien.
-¡Te acabas de desmayar, pensé que habías...habías...

"Muerto" completé en mi mente. 

Y la abracé. Aparte de mis padres, a ella también la amaba, mucho. Pero..¿como no la iba a amar? Era mi hermana, que estuvo secuestrada por brujos de la oscuridad. Pasé una vida con ella y ahora que la tenía, la amaba.

Abracé fuertemente a Tracy mientras notaba como el hombro de mi camiseta, donde ella apoyaba su cabeza, se iba humedeciendo. Soltó un sollozo apenas audible y la abracé más fuertemente, mientras una lágrima se escapaba de mi ojo.

-Shh- le dije, tranquilizándola- todo está bien¿vale? -me separé para verla a la cara- Estoy bien, simplemente me mareé de todas las emociones por las que he pasado, nada más. Todo está bien, no me vas a perder, estaremos juntas.

Y ella asintió levemente. Sonreí y ella soltó una risita, medio sollozo, medio risa.Reí mientras noté como alguien corría hacia nosotras. Me puse tensa, pensando que podía ser alungos de los oscuros, pero me relajé notablemente cuando observé que era Elizabeth que se dirigía hacia nosotras.

-¡Charlot! ¿Estás mejor?
-Si, si, tranquilas. Bueno, ¿nos vamos?
-Pero, ¿donde nos quedaremos? -preguntó mi hermana.
-Oh, linda, tengo casa, ¿sabes? demás, os tengo que poner al día en tooodo- y sonreí.

Caminamos por las calles de Londres mientras hablama com mi amiga y mi hermana sobre todo. Desde los monumentos hasta del tipo de música. Y, por supuesto, les hablé de One Direction.

Cuando ya llegamos a mi casa, estabas casi al día de todo. Me encantaba pasar tiempo con ellas. Eran fantásticas, unas grandes amigas. Abrí la puerte y les dejé pasar, haciendo un recorrido por la caso con ellas, para que no se perdieran.

Eli y Tracy correteaban por la casa, como niñas pequeñas en una tienda de gigantesca de gominolas. Me reí ante la comparación y fui hacia al salón.

Cuando al fin conseguí reunirlas a las dos, les enseñe a preparar de comer. Acabamos de preparar todos y comimos, entre risas las tres.

Estaba feliz, no podía evitarlo. Tenía a mi hermana conmigo y a mi amiga Elizabeth, junto a mi. Comiendo y riendo seguido, entre bromas y carcajadas. Era lo mejor que me podía pasar, pero un momento una ola de tristeza me inundó. Hechaba de menos a Carol, tenía que admitirlo. Sé que lo que me hizo estuvo mal  pero... La hecho de menos. 

Ella fue mi mejor amiga durante años, desde que nos conocimos en primaria y nos hicimos super amigas. Compartíamos todo, absolutamente todo. Todavía recuerdo aquellas noches en las que jugábamos a peleas de almohadas saltando el la cama. Pero, si Mark me hizo aquello..¿no pudo mentirme también sobre ella? Quien sabe...

-¿Charlot? -fue la voz de mi hermana la que me sacó de mis pensamientos.
-¿Eh? -murmullo mirando hacia ella.

Está de pie, al lado de mi reproductor de música, con un CD que no consigo identificar el las manos.

-¿Ponemos música? -dice, y sonríe como una niña a la que se le ocurre una trastada.

Solté una carcajada y me levanté de la mesa, olvidándome de mis pensamientos. Cojí el CD que Tracy sostenía y lo introduzco en el reproductor, notando la mirada fija de Elizabeth. Subo rápidamente el volumen y la música sale de los grandes altavoces. Reconozco la canción que sale, una de mis favoritas. Y lo recuerdo, todo me recuerda a él.
Empiezo a cantar la canción, acordandome de él. Mark... Agache mi cabeza y noté como Tracy y Elizabeth se miraban antes de acercarse a mi.
 
Me abrazaron fuertemente, recordándo lo que antes les dije. "Siempre juntas" susurró mi hermana en mi oído y sonreí.
 
 
Damn, damn, damn, what I'd do to have you near, I wish you were here.
 
 
 
Suspiré, mientras acababa la canción. Quería olvidarme de una vez por todas de él, pero lo necesitaba tanto..
 
 
 Pasaban los minutos y me fui dejando llevar. Acabamos las tres riendo y saltando en el sofá como locas, tirándonos los cojines las unas a las otras mientras cantábamos a pleto grito las cancones. Cuando empezó la siguiente, me heché a reir mas fuerte y empecé a cantarla.
 
 
Hey girl I'm waiting on ya, I's waiting on ya, c'mon and let me sick you out, and have a celebration, a celebration, the music up the window down
 
 
 
Me bajé del sofá y subí el volumen todo lo que pude hasta que se escuchaba por tida la casa.  Le tiré un cojin a mi hermanas mientras sonaba el estribillo de la canción. Como vi que me perseguia, salí al jardín y segui cantando mientras Elizabeth nos observaba con una sonrisa.
 
 
La música se ecuchaba en el jardin, a si que trasladamos nuestra pelea de cojines hasta que sonó el timbre. Aún riendo y cantando, fui hacia la puerta y la abrí, para ver a los chicos con las cejas lebantadas mientras una de sus canciones se escuchaba.
 
 
Let's go! Crazu, crazy, crazy till we see the sun.
 
-¿Que es todo esto?- preguntó Liam antes de que apareciera mi hermana y amiga preguntando por quien era.



lunes, 20 de mayo de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capitulo 14


-¡DIOS MIO! ¿Que te ha pasado? -decía ella mientras corría hacia Dake.
-Eh, para, para -contestó él, intentando tranquilizarla- estoy bien, tranquilízate.
-¿Que me tranquilice? ¿¡COMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE CUANDO ESTÁS SANGRANDO, DAKE?!
-Por favor, baja la voz, vas a despertar a Yúlian.

Y él, aprovechando la poca distancia que había entre ambos, juntó sus frentes mirando a los ojos de la chica. Eso hizo efecto, pues ella se relajó un poco, pero aún así seguía preocupada por su herida.

Pasaron los minutos y lo único que se oía eran sus respiraciones. Los dos seguian en la misma posición, mirándose a los ojos mutuamente.

-¿Que ha pasado?-preguntó ella.

Él solo se separó un poco de ella y negó con la cabeza. No le iba a decir nada. Ella frunció el ceño. Ahora estaba el serio Dake sin sentimientos. Roxy suspiró pesadamente y tiró de él hacia una de las habitaciones.

Llegaron a la habitación donde dormía Roxy en silencio, sin decir absolutamente nada.

-Túmbate y espera quieto -ordenó ella.

Dake levantó una ceja. Valla, ella también se hacía la dura. Le hizo caso y se tumbó en la cama, aún con la mano apretando su herida. Al poco rato apareció la muchacha, que cargaba con un pequeño maletín blanco donde aparecía en letras rojas las palabras "botiquín de emergencias

Roxy lo posó suavemente al lado del chico y lo abrió. Levantó la vista para ver a un Dake sorprendido.

-¿Bala? -cuestionó con su nuevo tono duro y estricto.

Él asintió y ella se puso manos a la obra. 



-¡Estate quieto! -exigió otra vez.
-¡Pero duele! -dijo él antes de soltar un alarido.
-Haberlo pensado antes de que te dispararan -contestó secamente Roxy.
-¿Queda mucho?- cuestionó Dake intentando que ella le hablara.
-Calla y espera, impaciente.

Después de varios minutos vendando la herida después de retirar la bala, ella por fin terminó. Se levantó del suelo donde estaba sentada y se encaminó hacia la puerta dispuesta a irse y dejar descansar a Dake.

-¿Roxy? -susurró él lo suficientemente alto para que ella lo escuchara.
-¿Hm?- contestó ella elevando una ceja.
-Gracias -dijo simplemente.

Ella solo asintió y salió por la puerta, dispuesta a dormir en otra habitación distinta. Cuando al fin encontró una, se tumbó en la cama, quedándose rápidamente dormida.

Cuando al fin se despertó, se dio de cuenta de que la habitación en la que había dormido era la de Dake.  Se fijó en las fotos que estaban a su lado. En una aparecía un pequeño niño, de unos 7 años. El pequeño estaba al lado de otro hombre, pero este más mayor. Tenían un gran parecido. Lo dos con los mismo ojos grises y la mima cara, idénticos. Los dos sonreían a la cámara, radiantes de felicidad.

Roxy sonrió a la fotografía. Dake se veía muy feliz de pequeño. Pero de pronto preguntas surgieron en su cabeza. ¿Sería ese el padre de Dake? Y si lo es... ¿Donde se encontraba ahora?

viernes, 17 de mayo de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 20

En verdad, los amo.

-Mamá- dije, y sonreí.

Estaba en una de esas visiones o sueños que tenía y me encontraba en mi habitación de  España, pero esta ven en Galicia. 

De pequeña, yo había vivido en Galicia y, posteriormente me mudé a Madrid por que a mi madre le dieron un trabajo mejor. Mi padre siguió con el trabajo de Galicia, aunque nunca salió de Madrid.

Mi madre se encontraba a mi lado, sentada en una silla al lado de la cama en la que estaba tumbada, sonriéndome tiernamente, mientras que mi padre estaba de pie al lado de mi madre y su mano estaba posada en el hombro de ella, sonriéndome, también.

-Hola, hija ¿que tal todo? cuéntanos -dijo mi padre.
-Pues bién -contesté, acomodándome en mi cama- no ha pasado mucho tiempo desde que había tenido la otra visión, pero si han pasado muchas cosas. 

Empecé a relatarle todo, y cuando digo todo es TODO lo que a ocurrido hasta llegar a la parte  en la que me desmayé y llegué aquí. 

-¿Espera, tu eres la elegida? -cuestionó mi padre, mientras me miraba confuso.
-Según ellas, así es -afirmé.
-Nuestra pequeña niña... La encargada de acabar con la oscuridad y con los hombres que secuestraron a nuestra hija... Tienes que ser fuerte y aunque te encuentres  con Mark, seguir adelante.

En cuanto lo nombró, desvié la mirada al suelo mientras noté una punzada de dolor. Aunque me haga la fuerte, yo lo quiero y aún no me creo que me haya hecho eso.

-Tienes que ser fuerte, hija -repitió mi padre.
-Papá, esto es demasiado, me supera. Ha sido tanto tiempo a su lado que ahora que no está, me siento triste y sola, vacía. Él siempre estuvo a mi lado, a pesar de lo mal que lo pasé cuando vosotros os fuisteis. Siempre me ayudó y me aguantó. Me animó a seguir adelante cuando moristeis. Estaba allí, a mi lado, soportándome aunque yo no saliera ni de la cama. Me ayudó a seguir hacia delante. A vivir la vida a pesar de que no estabais a mi lado, a superarlo y seguir adelante, y ahora es él quien me falta. ¿No lo entendéis? Él es mi todo y sin él yo no soy nada, estoy sola en este mundo, sin nadie que me dé cariño ni amor, absolutamente sola. Lo necesito ahora más que nunca, aunque me haya hecho eso, lo quiero a mi lado. Es muy importante para mi y yo sin él estoy perdida -cuando acabé mi "discurso", noté como las lágrimas acumuladas salían a la luz.

Ni me molesté a intentar ocultarlas, simplemente me tumbé en la cama engruñada y llorando, sintiendo como el dolor me consumía.

-No, hija, no. No te rindas ahora -habló mi padre- no puedes dejarlo todo por una persona que en realidad lo único que te hizo fue mal. Él solo te quería para encerrarte y seguir con sus planes. Dime, ¿que pasaría si ahora te fueras? ¿que sería de tu hermana y Elizabeth? ¿que sería del mundo?- no me dejó contestar y siguió hablando- ¡NADA! Tú -dijo poniendo su medo señalándome- vas a cambiar el mudo, hija. Si te derrumbas y te dejas ahí tirada, llorando, lo único que conseguirás es sentirte peor. Imagínate a tu hermana y a todos tus amigos encerrados. No puede pasar de nuevo, Charlot. Tienes que ser valiente y seguir adelante. Tu hermana ahora no es nada sin ti. No sabe nada del mundo. Te necesita ahora más que nunca. Ella y todos los que te rodean te quieren. Elizabeth te quiere, Tracy te quiere, tus amigos, los Juan Dairecshion -sonreí involuntariamente ante como pronunciaba el nombre del grupo.
-One Direction, papáá.
-Pues eso, ellos también te quieren, tu madre te quiere, yo te quiero. Solo falta que tu te quieras a ti misma y confíes en ti y sigas adelante a pesar de todos los baches y obstáculos que tenga el camino. Siempre camina hacia delante, mira al frente y sigue, sin importar que nada te pase. Todo depende de ti. El mundo depende de ti. Además, aunque te quieras morir, eres inmortal, ¿verdad?
-Verdad- susurré, más para mi misma que para mis padres.

Y le creí. Tenía que seguir adelante, fuese como fuese. No podía rendirme ahora. Ni ahora, ni nunca. Soy inmortal y no puedo cambiarlo. Lo aceptaré, ahora es parte de mi, de mi ser.  Me levanté, segura de mi misma y me sequé las lágrimas. Esbocé mi sonrisa mas sincera mientras escuchaba a mis padres suspirar de alivio. Abracé fuertemente a mi madre, quien se había levantado. Después, me dirijí a mi padre, quien habrió las brazos diciendo un "ven aqui, pequeña" pero sin palabras. 

Y me abalancé sobre él y sus brazos. Sonreí mientras lo abrazaba fuertemente. En verdad, yo amaba a estas dos personas tan importantes en mi vida. 

-Gracias- susurré en el oído de mi padre.

Pero de pronto, escuché un sollozo. Me separé de mi padre rapidamente mirando a mi madre, que lloraba, con una sonrisa en el rostro.

-Os quiero tanto -murmuró ella a ambos.
-Oh, mamá, no quiero llorar más -dije riendo y abrazándola de nuevo.
-Lo siento, pequeña, solo me emocioné al veros asi.

Sonreí mientras mi padre se unía a nuestro gran abrazo. Mi madre lloraba y al mismo tiempo sonreía, al igual que yo.

-Os amo- dije bien alto, para que me escucharan.
-Y nosotros también, hija- respondió mi padre con su mayor sonrisa y con los ojos brillosos.
-Oh no, papá, ¡tu también no!

Él solo soltó una gran carcajada mientras le caía la primera lágrima. 

Si, definitivamente, eran un gran apoyo para mí.

jueves, 16 de mayo de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capítulo 13

Ya era de noche y el frío se hacía notar en Lerish. Dake colocaba su cinturón y con el, la arma que llevaba oculta tras la espalda.

Hoy era el día en el que tendría que efectuar la misión. 

Mientras revisaba que todo estaba en orden para irse, recordó la gran tarde que había pasado junto a Roxy y Yúlian en el supermercado. Entre risas, bromas y juegos, habían comprado lo necesario para tener algo que cenar y habían vuelta a casa para preparar la comida. Tras una pelea de harida donde hasta se apuntó Yúlian, los tres acabaron de preparar la cena.  Cenaron con mas tranquilidad, aunque las carcajadas y bromas no faltaron. Después de recoger todo, se dispusieron a ver una película, como si fueran una familia.

Dake sonrió ante ese recuerdo.

Salió saltando por la ventada de la casa intentado no despertar a Roxy y Yúlian, que dormían tranquilamente. Él lo sabía, pues antes de irse había revisado que estuvieran dormidos. 

Caminó apresuradamente por las calles. Cuando llegó al sitio donde había quedado con el hombre, vió que era una zona muy oscura y apartada de casas. 

Algo no iba bien, lo sabía. Presentía que todo eso era una trampa y lo confirmó cuando, minutos después de que llegara, empezaron a aparecer hombres rodeándolo.

Rápidamente llevó su mano al cinturón... Para no encontrarlo. 

-¿Que coñ...? -se giró para mirar a uno de los hombres riendo fuertemente con su cinturón y la arma en su mano- mierda -siseó Dake.

Él sabía que estaba perdido, pero no se rendiría. No sin antes luchar por su vida. Además, quería volver a ver a Roxy. Realmente le pasaba algo con esa chica. Se obligó a olvidarse de esos pensamientos y de centrarse en como salir de alli.  Se giró lentamente intentando encontrar algún espacio por donde poder salir, pero no lo encontró. Los hombres formaban un perfecto círculo sin separaciones entre ellos. 

Dake se fijó en la sonrisa malvada que todos tenían y optó por otro plan: La distracción.

-Chicos -les dijo- ¿cuanto os ha pagado por eso?
-No nos paga. Lo hacemos por que queremos -contestó el que parecía el jefe.
-¡OH! ¡Venga ya! Si hasta a mi me da dinero cuando hago cualquier cosa. Y vosotros que tenéis que matarme, ¿no os da nada? Que tacaño -reprochó él.
-Lo hacemos por que queremos, no necesitamos ese sucio dinero.
-¡JÁ! Si, claro -contesta Dake arrimándose a un lado- ¿me vas a decir ahora que no te gusta tener dinero? Nosotros... Hmm.. Nosotros juntos podríamos hacer un grupo, si, todos juntos. Os pagaría, os lo juro. Y podríamos hacer de todo. Un grupo donde nadie sea el jefe. Estaría bien, ¿no?

Cuando vio que todos se paraban a pensar en lo que había dicho, él vio u única oportunidad de escapar. Como ya estaba en una esquina, junto al chico mas bajito y en apariencia menos fuerte, Dake corrió y lo empujó mientras vió como los demás reaccionaban.

En un momento dado, el chico escuchó como se escuchaba el sonido de una pistola al cargarse y, poco después, sintió un fuerte dolor en el abdomen. Le habían disparado.

Aún así, saco fuerzas y siguió corriendo, sabiendo que le perseguían. Para disminuir el dolor punzante, él llevó su mano hacia la herida y la presionó fuertemente, intentando retener la sangre, inútilmente.

Cuando notaba que ya no tenía fuerzas, Dake encontró un callejón y sonrió. Ese callejón se lo sabía de memoria y recordaba el escondrijo. Entró por el callejón y siguió corriendo a pesar de que se veía un gran muro impidiendo el paso. Cuando llegó, vió el pequeño hueco que dejaba la casa que estaba allí y el muro. 

Se metió con mucha facilidad y siguió pasando lentamente, para no hacerse daño. Su espalda estaba totalmente apoyada contra el muro mientras que de su estómago a la pared de la casa, había un poco de separación. 

Siguió pasando por el pequeño camino hasta llegar a la salida, cerca de su casa. Cuando por fin la vio, hizo su último esfuerzo y corrió hacia la casa. Como no podía entrar por la ventana como tenía planeado, decidió coger una llave que tenía escondida, por emergencias. 

Abrió la puerta aún jadeando y entró. No fue consciente del ruido que estaba haciendo hasta que miró como la luz de la cocina donde estaba se encendía. Cerró rápidamente los ojos al notar tanta luz impactando contra él. 

-¡DAKE! -escuchó la voz de Roxy.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 19

La elegida

Ahora que estábamos libres, mi prioridad era saber como estaba mi hermana.

- Tracy, ¿estás bien?
-Si, si. No te preocupes, no fue nada.
-¿Segura? Cualquier cosa me avisas.
-Tranquilízate, por favor -me contestó sonriendo.

Y así lo hice. Se me quitó un gran peso de encima en cuanto dijo que estaba bien, pero seguía pensando el algo...

-Chicas -les comenté a Elizabeth y mi hermana- ¿Por que todo el mundo empezó a hablar en cuanto apareció esa "bola" en mis manos ? 
-Bueno- empezó a decir Eli -no se como decirtelo...
-¿Leíste alguna vez Harry Potter? -me preguntó mi hermana.
-Si, claro.
-Pues aver- siguió hablando- En Harry Potter, él es el "elegido" porque sobrebibió a Voldemort y Harry está destinado a matarlo y acaba con Voldemor de una vez por todas, ¿verdad? -yo asentí- Pues bueno, sabes el plan de los Oscuros que nos secuestraban para hacerse poderosos. Ellos iban ganando, hasta que llegaste tu.
-¿Yo?
-¡Claro! ¿No te enteras, Charlot? ¡Acabas de salvar a miles y miles de brujos! Y además, sabemos que tu eres la elegida para acabar con los Embaucadores por tu esfera mágica- como puse cara de no entender lo que me dijo, Tracy me lo explicó- la "bola". Todos tenemos mas o menos la misma espera mágica, menos tú.
>> Contaba la leyenda que, algún día, alguien aparecería y haría desaparecer a todos los oscuros, que acabaría con ellos para siempre y que sería... Inmortal. Que a la persona que quisiera, que realmente humana, también lo sería (Humano o no). Esa persona que llegaría, cambiaría el mundo para siempre y esa persona tendría una esfera mágica distinta. Esa persona sería fuerte, sin miedo a enfrentarse a lo oscuro. Esa persona, Charlot, eres tú.

Valla, eso tenía que asimilarlo. Supuestamente, yo era esa persona que acabaría con lo malo, lo oscuro. Que acabaría con los Embaucadores. Y ademas, sería inmortal junto a la persona que amase... Eso era MUCHO que asimilar. 

Para asegurarme, hice que mi hermana me mostrara su esfera mágica y ella tenía razón, eran muy distintas.
Vale, bien. Soi inmortal, tengo que acabar con los oscuros y... ¡Que coño! ¡SOY INMORTAL! Wuao, nunca soñé con esto. La verdad, es que nunca soñé con nada parecido. E impresiona, ahora todo de golpe... 

Me agarré a Elizabeth, todo estaba dando vueltas. Intenté aguantarme yo sola, pero en cuanto la solté casi me caigo. ¿Que me estaba pasando? La cabeza me dolía y no podía seguir. Y, en un momento, lo vi todo negro.

martes, 7 de mayo de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capítulo 12



El chico paseaba por las calles e rápidamente, agarrando su gorro para que no se le cayera. Era de noche y hacía frío. Volvió al callejón como la última vez y sacó las cajas, para poder entrar. Al pasar por los pasillos, Dake ocultaba sus manos en los bolsillos y caminaba, un poco más despacio.

Cuando abrió la puerta, el mismo hombre que había estado hacía unas horas antes en su casa se encontraba sentado en una silla, ahora mirando a Dake.

-Bien, has venido.
-Faltaría más- respondió el.
-Bueno, tu plan se hará mañana, al anochecer. 
-Vale, ¿algo mas ? -preguntó Dake.
-No -contestó el hombre.

El muchacho se dio la vuelta y caminó de vuelta hacia la puerta.

-¿Dake? -dijo la voz del hombre.
-¿Hm? - él se giró para mirarlo.
-Has hecho bien tomando la decisión de hacer la última misión. No quiero ver a la chica  ahí tirada sangrando.

Dake sabía que eso no era precisamente un elogio, si no que era una advertencia. O lo hacía, o la mataban. 

Su rostro se endureció al imaginarse a la pobre muchacha tirada entre esas cuatro paredes desangrándose. No, no se lo iba a permitir. Haría esa misión, solo por Roxy.

-¿Dake? ¿Estás mejor? 

Una preocupada Roxy entró a la mañana en la habitación de Dake, quien se había puesto de nuevo el pijama y estaba tumbado en la cama, sin poder dormir. 

En cuanto Roxy entró el la habitación, él sonrió interiormente al ver que ella se preocupaba por su salud.

-Si, muchas gracias por cuidarme, Roxy.

"Y...voilá, e aquí está de vuelta el cariñoso y simpático Dake" pensaba ella.

Roxy se rió amargamente en su interior, como cambiaban las cosas, ¿no? Pero por fuera permaneció dura.

-Vale, si quieres algo avísame.

Ella quería ser borde, pero su preocupación por él era mas grande. Se dio la vuelta, dispuesta a marcharse, cuando Dake la llama.

-¿Que? -le pregunta ella.

Roxy se sorprende cuando él se levanta de su cama, se acerca a ella y la abraza, como la otra vez. Como él es un poco mas alto, apoya su mentó en la cabeza de Roxy mientras murmura:

-Gracias, de verdad. Muchas gracias.
-De nada- susurra ella, un poco desconcertada.

"Y ahora me abraza. Cada vez confirmo más mis sospechas de que él es bipolar, o un bicho raro" piensa mientras le devuelve el abrazo.

Pasan las horas y Roxy decide ir a comprar a una pequeña tienda, ya que en casa no queda nada  que pueda preparar de cenar. Sube a avisarle a Dake que ella y Yúlian se van, pero el muchacho insiste en ir con ellos, por "si pasa algo".

Pero él sabe que quiere ir porque no quiere que Roxy y Yúlian vallan solos y se encuentren al hombre y sus ayudantes. Quería protegerlos.

-Vale- acepta al fin Roxy, después de que Dake le suplicara por décima vez- pero si te sientes mal o te mareas, vuelves a casa inmediatamente, ¿vale?

Dake sonríe como un niño pequeño que la han dado un nuevo juguete. Roxy se rie mientras sale de la habitación para que él se pueda cambiar.

Después de unos minutos, él aparece en el recibidor, donde ella y Yúlian los espera para irse.

Quiero un futuro a tu lado Capítulo 18

Al fin, libres.
Y eso es lo que era para mí Mark, un monstruo.

-¡Hijo de puta! -siseé antes de hachar a correr hacia él.

La rabia me consumía por dentro. No sentía el dolor de mi pierna, para nada. Solo quería llegar junto a el y matarlo. Habían sido tantos besos, caricias, te quieros, dias con él y todos, absolutamente TODOS, falsos.  Solo para tenerme aquí encerrada. 

¡No! No le iba a dar esa satisfacción de ver como me consumía aquí dentro. No me permitiría seguir aquí. Ahora estaba muy segura de mi misma. Nada ni nadie me iba a parar. 

Sentí el poder recorriendo mi cuerpo. Se sentía tan bien.. Seguí caminando, muy segura de mi misma.  Miré hacia mis manos y me sorprendí al encontrar esto:


La magia corría por mis venas, lo sabía. Volví mi mirada hacia delante, para encontrar a un asustado y a la vez impresionado Mark. Sonreí aún más mientras la bola crecía entre mis manos. 

Mark reaccionó, juntando sus manos y formando otra bola, de color negro.

En cuanto yo lancé mi bola hacia él, todo el mundo se giró para mirarnos.

-Es ella, ¡ella es la elegida! -se escuchaba.

Mark la evitó rápidamente y me lanzó la suya contra mi. La esquivé. Sonreí y lancé otra y asi sucesivamente.

Hasta que, en uno de esos golpes, Mark acertó, pero no contra mi, sino contra mi hermana que estaba detrás mía.

-Ohhh, no, Mark, no. Todo menos a mi hermana. ¡NO TE LO VOY A PERMITIR! -grite, enfurecida.

No iba a permitir que a mi hermana le pasase algo por culpa de ese monstruo. No le iba a dejar que nos separase, de nuevo. No. Ahora que por fin estábamos juntas, no dejaría que él nos separase otra vez. La quiero, por encima de todo y daría mi vida por ella. No dejaré que nada le pase. Es mi hermana. La amo.

Heché a correr y me di de cuenta de que el dolor de mi pierna se había esfumado. Bajé la vista hasta ver como una luz cubría mi herida mientras se curaba ella sola. Bien.  

Cuando llegué cerca de él, lancé una bola. Tan rápido  que a Mark no pudo esquivarla y le dio.... De pleno en donde debería estar su corazón.

Mark se derrumbó en el suelo, yaciendo inconsciente. En ese momento, todos los guardias se rindieron, indefensos. Mark era una persona muy importante en el reino oscuro. 

Todos los encarcelados empezamos a correr hasta salir de allí por el mismo pasadizo por el cual yo había entrado días anteriores. Gritábamos de felicidad y alegría. 

Al fin, libres. 

sábado, 4 de mayo de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capítulo 11

-¿Puedo pasar?- preguntó Roxy dudosa.
-Claro -respondieron dentro de la habitación.

Ella entró.

Aquellos hombres se habían ido hacía unos minutos. Desde que Roxy había nombrado a aquellos hombres Dake se había comportado extraño. Ahora estaba más serio. Toda la alegría y cariño de antes se habían esfumado.

-¿Estás bien? -preguntó al ver la expresión dura y seria de él.
-Claro -contestó.
-Vale...-dijo ella, no muy segura.
-¿Acabaste de comer? -volvió a hablar.
-Si -le respondió secamente.

Roxy cogió la bandeja y salió de la habitación aún mas preocupara. El comportamiento do Dake empezaba a asustarle de verdad. ¿Donde se había metido el cariñoso Dake que sonreía a todas horas? Lo necesitaba de vuelta. En tan poco tiempo había cambiado tanto...

Dejó de lado todos sus pensamientos cuando llegó a la cocina, posando la bandeja en el fregadero. Lavó los platos volviéndose a perder en sus pensamientos.

Ella solo deseaba que él volviera a ser el de antes, ¿era tanto pedir? Al parecer, si, porque al volver a su habitación nada había cambiado. 

Él seguía serio, si demostrar algún tipo de sentimiento, con la mirada perdida en algún punto del techo del dormitorio.

-¿Necesitas algo más? -le preguntó.
-No -respondió con su firme voz.

"¿Es que siempre vas a contestarme con monosílabos o que?" Ella estaba un poco harta de su comportamiento, así que decidió dejarlo solo para que estuviera feliz en su propio mundo.

Ella salió de la habitación, dando un leve portazo que hizo a Dake despertar de su trance. Pasó sus manos por su cara, suspirando. 

-Lo siento -susurró para nadie- pero es mejor así  No quiero que nada te pase por mi culpa. Espero que alguna vez llegues a perdonarme por lo imbécil que estoy siendo. Solo te protejo.

Volvió a suspirar. 

Él no quería que le pasara nada malo a ella. Los hombres le habían amenazado con que, si no cumplía la última misión, le harían algo malo a Roxy y, Dake no quería que nada malo le pasara. Ella tenía que estar bien a toda costa. Y si eso implicaba tener que evitarla.... lo haría. Aunque le doliera. Pero era por ella. Solo por ella.

-Vamos, Yúlian, es hora de ir a la cama -dijo Roxy
-¿Dormiremos en casa de Emily? -le pregunté su hermano.
-Si, Emily nos deja y tengo que cuidar de Dake por si empeora. Ahora, a la cama. 
- Vaale -respondió.

Cuando por fin Yúlian se quedó dormido, ella paseó por la casa hasta la habitación de Dake, para encontrarlo durmiendo con la televisión encendida.

Despacio y si hacer ruido para no despertarlo, Roxy cogió el mando situado al lado de Dake, en la cama, y apagó el televisor. Miró a Dake. Dormido parecía un niño pequeño e indefenso. Nada comparado  a las horas anteriores donde había sido tan duro como una piedra.

-Solo quiero que seas el se siempre -le susurró ella acariciando su cara, antes de salir de la habitación cerrando la puerta haciendo el mínimo de ruido.