jueves, 16 de mayo de 2013

Tu tan droga, yo tan adicto Capítulo 13

Ya era de noche y el frío se hacía notar en Lerish. Dake colocaba su cinturón y con el, la arma que llevaba oculta tras la espalda.

Hoy era el día en el que tendría que efectuar la misión. 

Mientras revisaba que todo estaba en orden para irse, recordó la gran tarde que había pasado junto a Roxy y Yúlian en el supermercado. Entre risas, bromas y juegos, habían comprado lo necesario para tener algo que cenar y habían vuelta a casa para preparar la comida. Tras una pelea de harida donde hasta se apuntó Yúlian, los tres acabaron de preparar la cena.  Cenaron con mas tranquilidad, aunque las carcajadas y bromas no faltaron. Después de recoger todo, se dispusieron a ver una película, como si fueran una familia.

Dake sonrió ante ese recuerdo.

Salió saltando por la ventada de la casa intentado no despertar a Roxy y Yúlian, que dormían tranquilamente. Él lo sabía, pues antes de irse había revisado que estuvieran dormidos. 

Caminó apresuradamente por las calles. Cuando llegó al sitio donde había quedado con el hombre, vió que era una zona muy oscura y apartada de casas. 

Algo no iba bien, lo sabía. Presentía que todo eso era una trampa y lo confirmó cuando, minutos después de que llegara, empezaron a aparecer hombres rodeándolo.

Rápidamente llevó su mano al cinturón... Para no encontrarlo. 

-¿Que coñ...? -se giró para mirar a uno de los hombres riendo fuertemente con su cinturón y la arma en su mano- mierda -siseó Dake.

Él sabía que estaba perdido, pero no se rendiría. No sin antes luchar por su vida. Además, quería volver a ver a Roxy. Realmente le pasaba algo con esa chica. Se obligó a olvidarse de esos pensamientos y de centrarse en como salir de alli.  Se giró lentamente intentando encontrar algún espacio por donde poder salir, pero no lo encontró. Los hombres formaban un perfecto círculo sin separaciones entre ellos. 

Dake se fijó en la sonrisa malvada que todos tenían y optó por otro plan: La distracción.

-Chicos -les dijo- ¿cuanto os ha pagado por eso?
-No nos paga. Lo hacemos por que queremos -contestó el que parecía el jefe.
-¡OH! ¡Venga ya! Si hasta a mi me da dinero cuando hago cualquier cosa. Y vosotros que tenéis que matarme, ¿no os da nada? Que tacaño -reprochó él.
-Lo hacemos por que queremos, no necesitamos ese sucio dinero.
-¡JÁ! Si, claro -contesta Dake arrimándose a un lado- ¿me vas a decir ahora que no te gusta tener dinero? Nosotros... Hmm.. Nosotros juntos podríamos hacer un grupo, si, todos juntos. Os pagaría, os lo juro. Y podríamos hacer de todo. Un grupo donde nadie sea el jefe. Estaría bien, ¿no?

Cuando vio que todos se paraban a pensar en lo que había dicho, él vio u única oportunidad de escapar. Como ya estaba en una esquina, junto al chico mas bajito y en apariencia menos fuerte, Dake corrió y lo empujó mientras vió como los demás reaccionaban.

En un momento dado, el chico escuchó como se escuchaba el sonido de una pistola al cargarse y, poco después, sintió un fuerte dolor en el abdomen. Le habían disparado.

Aún así, saco fuerzas y siguió corriendo, sabiendo que le perseguían. Para disminuir el dolor punzante, él llevó su mano hacia la herida y la presionó fuertemente, intentando retener la sangre, inútilmente.

Cuando notaba que ya no tenía fuerzas, Dake encontró un callejón y sonrió. Ese callejón se lo sabía de memoria y recordaba el escondrijo. Entró por el callejón y siguió corriendo a pesar de que se veía un gran muro impidiendo el paso. Cuando llegó, vió el pequeño hueco que dejaba la casa que estaba allí y el muro. 

Se metió con mucha facilidad y siguió pasando lentamente, para no hacerse daño. Su espalda estaba totalmente apoyada contra el muro mientras que de su estómago a la pared de la casa, había un poco de separación. 

Siguió pasando por el pequeño camino hasta llegar a la salida, cerca de su casa. Cuando por fin la vio, hizo su último esfuerzo y corrió hacia la casa. Como no podía entrar por la ventana como tenía planeado, decidió coger una llave que tenía escondida, por emergencias. 

Abrió la puerta aún jadeando y entró. No fue consciente del ruido que estaba haciendo hasta que miró como la luz de la cocina donde estaba se encendía. Cerró rápidamente los ojos al notar tanta luz impactando contra él. 

-¡DAKE! -escuchó la voz de Roxy.

2 comentarios:

  1. No quiero que Dake empeore y que haga sufrir a Roxy u,u.Esta bien el capítulo espero el siguiente ^^.Un beso =)

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    1. Jajajaja, todo puede ocurrir, quien sabe.... Muchas gracias preciosa! Besos xX

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Graicas por comentar